Despedidas
Presupuesto despedida de soltera: cuánto cuesta y cómo repartirlo
Calcula cuánto cuesta una despedida de soltera, reparte el gasto por persona y deja cerrado qué se paga una sola vez. Un método para decidir sin discusiones.
Send The Joy · 8 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Son las once de la noche y el grupo "Despedida de Marta" lleva 63 mensajes. Nadie ha mirado cuánto cuesta una despedida de soltera, pero todo el mundo propone algo: la casa con piscina, una furgoneta, una cena larga con menú degustación. Al final alguien escribe "decidid vosotras y os transfiero" y ahí es donde empieza el lío.
Antes de reservar nada, escribe el presupuesto con una cifra por persona. Primero el número, después el sitio. Si lo haces al revés, el plan crece solo hasta que alguien se descuelga y hay que rehacerlo todo.
Cuánto cuesta una despedida de soltera: cuatro columnas y una cifra por persona
Abre una hoja y pon cuatro columnas: alojamiento, transporte, comida y actividades. Si vais a ser más de diez o el plan es de dos noches, añade una quinta para imprevistos. Y pon el precio por persona, no el total: si la casa cuesta 600 EUR entre seis, son 100 EUR cada una. Así, cuando alguien diga "y si alquilamos una furgoneta", se ve al momento lo que sube.
- Alojamiento: el precio de la casa dividido entre las que duermen allí, no entre todo el grupo.
- Transporte: combustible, peajes y parking, o el bus que os lleva y os trae.
- Comida: la cena del sábado, el desayuno del domingo y las bebidas, que casi nunca van incluidas.
- Actividades: solo lo que tenga fecha y hora. Lo que no, todavía no se apunta.
Cómo repartir los gastos: por personas, no por parejas
Cada invitada es una unidad. Si una lleva a su pareja o a su hermana, esa persona suma otra unidad completa, no media. Suena obvio hasta que alguien cuenta "somos ocho y media" y hay que volver a hacer la cuenta.
Separa lo común de lo opcional. La casa, la furgoneta y la cena se reparten entre todas; el spa, la clase de baile o la cata las paga quien las hace. Para las reservas, usa un bote común: una adelanta el dinero y las demás transfieren su parte ese mismo día. Guardad los justificantes en una carpeta compartida y poned fecha límite para pagar, tres semanas antes, por ejemplo. A partir de ahí, el precio puede subir y ya no depende de ti.

El presupuesto no cierra el plan: cierra las discusiones antes de que empiecen.
La cena se cierra con anticipo y sin sorpresas
Pide menú cerrado o dos opciones y confirma el número exacto de comensales 48 horas antes. Las bebidas suelen ir aparte: suma una estimación por persona y avísalo en el grupo para que nadie se lleve la sorpresa al pagar. Si quieres decoración de mesa, compra solo lo que quepa en una bolsa: un mantel, confeti y un cartel con el nombre. Las guirnaldas de tres metros se quedan en el maletero.
La invitación digital es la partida que no se reimprime
La invitación también entra en la hoja, y es la partida más fácil de cerrar. Una invitación digital de Send The Joy cuesta 29,99 EUR por invitación, con pago único y sin suscripción. Se comparte con un enlace, un QR o un mensaje, y las invitadas no instalan nada: abren el enlace en el móvil y confirman desde ahí, en una lista ordenada. Si cambia la hora o el sitio, editas la invitación y el enlace sigue siendo el mismo, sin reenviar sobres ni reimprimir nada. Cierra el presupuesto con una cifra por persona y elige un diseño que aguante los cambios. Puedes probarlo gratis y ver cómo queda antes de decidir.



