Despedidas
Invitación digital de despedida de soltera con brunch: precio
Una invitación digital de despedida de soltera con brunch cuesta 29,99 EUR, pago único. Se crea, se prueba gratis y se envía hoy por enlace, con la hora límite de confirmación dentro
Send The Joy · 4 de noviembre de 2026 · 3 min de lectura

Domingo, once y media. El restaurante te pide 10 EUR por persona para guardar la mesa de catorce y tú todavía no sabes si seréis nueve o trece. Antes de adelantar 140 EUR de tu bolsillo, conviene tener claro cuánto cuesta una invitación digital de despedida de soltera con brunch: 29,99 EUR, pago único. En el catálogo puedes elegir diseño, probarla gratis y enviarla hoy mismo.
La invitación no negocia con el local ni elige el menú. Lo que hace es poner la fecha, el mapa y la lista de confirmaciones en el mismo sitio, para que puedas contar cabezas sin abrir siete chats.
Cuánto cuesta una invitación digital de despedida de soltera: 29,99 EUR
Un pago único por invitación, sin suscripción ni cuota mensual. Pagas una vez y tienes una página web propia para el brunch: se comparte con un enlace, un QR o un mensaje, y las invitadas la abren en el navegador del móvil sin instalar ninguna app. El editor funciona en el navegador, con vista previa al momento y contador de caracteres en cada campo. Y antes de pagar, el modo prueba te deja editar la portada con los nombres y la fecha reales.
- 29,99 EUR por invitación y pago único: cambiar la hora del brunch no cuesta nada más.
- El modo prueba es gratis: editas la portada con los nombres, la fecha y el lugar antes de decidir.
- Al comprar se desbloquean todas las escenas de la invitación, no solo la portada.
- El contenido se configura por idioma: español, inglés, catalán, francés, italiano, portugués y alemán.
El brunch se cobra por cabeza, no por ilusión
El local necesita una cifra para comprar género y la pide mucho antes del domingo. De ahí salen la señal por comensal y el menú cerrado: si sois catorce y la señal es de 10 EUR, alguien adelanta 140 EUR antes de que hayan confirmado todas. Cada sitio vacío se paga igual, y quien reserva para catorce y se presenta con nueve asume la diferencia sin decírselo a nadie.
La invitación no obliga a nadie a confirmar. Pero la confirmación llega dentro de la misma página, en una lista ordenada, y las preguntas del formulario se configuran: puedes pedir el nombre exacto de cada acompañante en lugar de leer «voy con dos» en un chat.

La mesa se cierra con una lista, no con catorce mensajes sueltos.
Invitaciones digitales de despedida: el jueves a las 12:00 se cierra la lista
Puedes editar la invitación después de enviarla y el enlace sigue siendo el mismo: si el restaurante cambia la hora o el punto de encuentro, lo corriges y las invitadas ven la versión actualizada, sin reenviar nada ni reimprimir sobres. Entran hasta seis fotos propias, portada incluida, y se encuadran solas en el marco. Si alguien quiere papel, lo sensato es combinar: enlace para todas y unas pocas copias impresas para quien las vaya a guardar. Y si dudas del diseño, filtra la colección por estilo: no es lo mismo un patio de cal que una mesa larga con mantel blanco.
Con la fecha, la hora límite y las confirmaciones en el mismo enlace, el brunch deja de depender de un chat interminable. Elige el diseño, pruébalo gratis y publica antes del jueves: si el restaurante te pide la cifra el miércoles, la tienes a un toque de móvil.



