Despedidas
Invitaciones de despedida de soltera: solo cena y copas
El plan es una noche: cena, copas y a casa. Te contamos cómo pedir que cada invitada confirme a qué tramo viene sin convertir la despedida en un fin de semana.
Send The Joy · 3 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Marta escribe en el grupo: «Despedida, viernes 14, id guardando la noche». A los diez minutos ya hay tres preguntas encima de la mesa. ¿Cenamos o solo copas? ¿A qué hora se acaba? ¿Vamos a algún sitio después? Todavía no hay bar elegido y ya hay quien ha bloqueado el sábado entero, por si acaso. Las invitaciones de despedida de soltera solo cena y copas se resuelven con dos horas escritas en la portada y dos preguntas en el formulario de confirmación.
El plan no es malo: llega a trozos. Un mensaje con la fecha, otro con el bar, otro con «al final las copas son a las once y media». Cuando la información vive repartida en cien mensajes, cada invitada decide si viene según lo que ha entendido, y lo que ha entendido depende de a qué hora se ha conectado.
Invitaciones de despedida de soltera solo cena y copas: las horas, en la portada
La portada tiene que decir qué es y cuánto dura. Si solo pone el día, alguien se guardará el sábado entero por si la cosa se alarga. Con las dos horas escritas, cada una sabe a qué se apunta antes de decir que sí. En el editor los datos van en campos separados: rótulo, nombres, fecha, frase y lugar. No hay que maquetar nada.
- Rótulo y fecha: «Despedida de Marta — viernes 14, solo cena y copas».
- Hora de cena y hora de copas, en el mismo barrio o en el mismo bar.
- Hora de fin: «Última copa a la 1:00». Quien madruga al día siguiente lo lee y decide.
- Una frase que corte las suposiciones: «Solo cena y copas. Ni viaje, ni casa rural, ni disfraces».
Pregunta por tramos: cena, copas o las dos cosas
Una sola pregunta («¿vienes?») no sirve para reservar. Necesitas las sillas exactas de la mesa y una idea de cuánta gente sigue después. Las preguntas del formulario de confirmación se pueden configurar, así que pon dos: «¿Cenas?» y «¿Te quedas a las copas?».
Y una tercera para quien se incorpora tarde: «¿Llegas directa a las copas? ¿A qué hora?». Las respuestas llegan dentro de la misma invitación, en una lista ordenada, y el recuento se lee de un vistazo. Pide un nombre por respuesta («Sí, Marta + Sara», «Solo copas, Ana») y sabrás quién es quién sin contar mensajes.

Si el plan es una noche, la invitación también lo es: dos horas claras, dos preguntas y las respuestas en un solo sitio.
Cambiar la hora no obliga a reenviar nada
El bar cierra antes de lo previsto y las copas pasan a las once. Editas el texto, publicas y el enlace sigue siendo el mismo. Nadie recibe un aviso nuevo ni tiene que buscar nada: abre la invitación que ya tenía y ve la versión de hoy. Lo mismo con el mapa, el código de vestimenta o la frase de la portada.
El código de vestimenta cabe en seis palabras
«Lo que llevarías a cenar» funciona mejor que tres líneas de normas. Si hay algo obligatorio para después, como calzado plano porque el local de copas tiene suelo de rejilla, dilo en esa misma frase. Y si quieres enseñar el tono, sube una foto de la mesa puesta o de la barra: puedes subir hasta seis fotos, marcar la de portada y sustituir cualquiera más adelante.
Si el plan es una noche, monta la invitación en una tarde. Elige un diseño, prueba la portada gratis, escribe las dos horas y las dos preguntas, y publica cuando el sitio de las copas esté decidido.



