Despedidas
Invitaciones de despedida de soltera con karaoke: top 10
Diez canciones repartidas en arranque, brindis y cierre para el karaoke de tu despedida de soltera, y una invitación digital donde cada invitada pide su tema y confirma.
Send The Joy · 7 de octubre de 2026 · 4 min de lectura

Son las once y media, el micro lleva dos horas pasando de mano en mano y ahora está encima del sofá, con el cable enredado. Nadie sabe qué canción toca, porque la lista estaba en el móvil de la que salió a por hielo. Las invitaciones de despedida de soltera con karaoke no evitan que el micro acabe en el sofá, pero sí que nadie se quede sin cantar.
El karaoke no se estropea por falta de canciones, sino por falta de orden. Con diez temas repartidos en tres momentos y una lista que cada invitada rellena al confirmar, la noche se sostiene sin que nadie haga de pinchadiscos.
El primer tema rompe el hielo o lo congela
Abre con algo que la mayoría pueda seguir sin mirar la letra. En España eso suele ser un clásico de los noventa que el grupo cante en el coche: si la primera canción es muy difícil, media mesa se queda sentada y ya no se levanta. Ten el enlace de la invitación a mano, con un QR impreso o el móvil conectado al altavoz.
- Abre con un tema que se coree de memoria: 'A quién le importa', 'Devuélveme a mi chica' o el que cantéis siempre en el coche.
- Prueba el micro y el altavoz a la hora exacta a la que empieza el karaoke, no cuando llegue la primera invitada.
- Deja el enlace de la invitación en la mesa del karaoke: un QR impreso en una tarjeta o el móvil conectado al altavoz.
- Ten un micro de repuesto o, al menos, pilas. Una invitada sin micro es una canción menos.
Las invitaciones de despedida de soltera con karaoke ordenan la lista
Configura una escena de la invitación con los diez temas y deja que cada invitada pida el suyo en las preguntas del RSVP. Las respuestas llegan en una lista ordenada dentro de la misma invitación: se acabó perseguir confirmaciones por WhatsApp o apuntar nombres en una servilleta.
Puedes cambiar esa lista después de enviar el enlace. Si alguien propone 'Mediterráneo' a medianoche, la añades y todas ven la versión actualizada sin que reenvíes nada: el enlace sigue siendo el mismo.

Con diez temas repartidos y una invitación donde cada una pide el suyo, el karaoke no se apaga a mitad de noche.
Diez canciones, tres momentos: arranque, brindis y cierre
Reparte los temas antes de la fiesta: tres para arrancar, tres para el brindis y cuatro para el final. En el brindis, baja el volumen y elige una canción que se coree de pie. Para el cierre, guarda un tema bailable que nadie tenga que buscar en el móvil a las tres de la mañana.
- A quién le importa — Alaska y Dinarama. Para abrir con todo el grupo cantando.
- Devuélveme a mi chica — Hombres G. Arranque con coreo incluida.
- Un beso y una flor — Nino Bravo. Para el brindis, con el volumen bajo.
- Como una ola — Rocío Jurado. Cuando alguien pida un tema con fuerza.
- Mediterráneo — Serrat. El momento tranquilo de la noche.
- Ave María — David Bisbal. Para quien se atreva con los agudos.
- Amiga mía — Alejandro Sanz. Para las que cantan a dos voces.
- Yo quiero bailar — Sonia y Selena. Cierre bailable, todas de pie.
- Bulería — David Bisbal. Cuando ya nadie mira la pantalla.
- Vivir mi vida — Marc Anthony. El último tema, con el grupo entero.
El equipo de sonido no arregla una lista desordenada
Imprime los diez temas en una tarjeta para la mesa del karaoke; si el wifi falla, no dependes del móvil. Marca en la invitación la hora y el lugar exactos: si cambias el sitio a última hora, el enlace se actualiza y no tienes que reimprimir nada.
La invitación sigue sirviendo después. Puedes añadir hasta seis fotos de la noche, cambiar la frase para la próxima quedada y usar el mismo enlace. No hay papelería ni envíos físicos; si alguien quiere una copia en papel, imprime una para quien la vaya a guardar.
Cuando tengas las diez canciones, monta la invitación digital: 29,99 EUR, pago único, y se prueba gratis antes de pagar. Cada invitada abre el enlace desde el móvil, confirma y pide su tema. La noche empieza cuando suena la primera canción.



