Despedidas
Invitaciones para una despedida de soltera en karaoke
Del micro al móvil: monta el setlist en la portada, reparte los papeles y cierra las confirmaciones en un solo enlace que se actualiza solo cuando cambie el local.
Send The Joy · 1 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Faltan cuatro días para la despedida de Marta y el grupo de WhatsApp tiene 187 mensajes sin leer. Entre dos memes y un audio de cuarenta segundos, alguien pregunta a qué hora es el karaoke y otra si al final hay cena antes. Ya has mirado invitaciones para despedida de soltera en karaoke, pero el problema no es el diseño: es que nadie sabe qué va a pasar el sábado.
Un enlace lo arregla. Montas una página con el plan, la compartes por WhatsApp y cada invitada llega sabiendo qué se canta, a qué hora y qué tiene que responder. La invitación hace de cartel, de setlist y de lista de confirmaciones a la vez, sin sobres ni PDF que se quede en la carpeta de descargas.
El setlist de una despedida de soltera en karaoke empieza en la invitación
Antes de elegir tipografía, decide qué canción abre la noche y escríbela en la portada. 'I Will Survive' o 'Como un trueno' cuentan más que un simple 'ven a mi despedida'. Reparte los papeles ahí mismo: quién abre, quién hace el dúo imposible, quién se sienta al piano de juguete y quién hace de jurado. Cada invitada llega sabiendo su parte. Si hay cena antes del micro, ponla en la misma escena: hora, lugar y una frase que lo resuma, para que nadie pregunte por el punto de encuentro.
- La canción que abre la noche, escrita en la portada antes de elegir tipografía.
- Quién abre, quién hace el dúo imposible y quién hace de jurado.
- La hora del micro, no solo la de la cena.
- Una frase para el punto de encuentro, en la misma escena que la cena.
La foto de portada hace de cartel
Sube hasta 6 fotos propias: una de la última noche que cantasteis juntas y cuatro o cinco de los mejores momentos del grupo. El marco las encuadra solo, así que no hay que recortar nada. Marca como portada la que se vea a simple vista en el móvil. El contador de caracteres te avisa si el rótulo se pasa y la vista previa se actualiza al momento.
Una cara con un micro y luz de frente funciona mejor que una foto de grupo a contraluz. Y si cambias de idea, sustituye cualquier foto después, incluso la de portada: no hay que rehacer nada ni avisar al grupo. Cambiar la frase de la portada es cosa de un minuto en el editor del navegador, sin descargar ningún programa.

La invitación hace de cartel, de setlist y de lista de confirmaciones: todo en el mismo enlace.
El RSVP cabe en la misma invitación
Configura las preguntas de confirmación con lo que de verdad necesitas: '¿Vienes?', '¿Cantas?' y '¿Qué canción pides?'. Las respuestas llegan en una lista ordenada dentro de la invitación, así que se acabó el 'yo voy' perdido entre stickers. Nadie instala nada: se abre el enlace en el navegador y se responde desde el móvil, aunque sea en el autobús de vuelta del trabajo. Si el reservado del bar se queda corto y hay que cambiar de local, editas el lugar y el mapa sin reenviar nada: el enlace sigue siendo el mismo. Se comparte con enlace, QR o mensaje, y el mismo QR del grupo sirve para pegarlo en la puerta si alguien llega con el móvil sin batería. Si alguna quiere papel, la combinación sensata es un enlace para todas y unas pocas copias impresas para quien las vaya a guardar. Elige diseño, prueba la portada gratis y publica cuando el setlist esté cerrado. Por 29,99 EUR, pago único y sin suscripción, la invitación vive en un enlace que se actualiza solo.



