Despedidas
Invitaciones despedida mixta: la etiqueta cambia de grupo
Dos grupos que no se conocen, una portada con dos nombres y un enlace que se edita sin reenviar nada. Así se escribe una invitación de despedida mixta.
Send The Joy · 3 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Faltan tres semanas para la despedida y en el móvil hay dos conversaciones que no se hablan entre sí: una con la gente de Marta, otra con la de Luis. Alguien suelta el enlace y la primera respuesta es una pregunta incómoda: «¿Y esto es solo de Marta?». En la portada hay un nombre, una foto y una fecha.
Con las invitaciones despedida mixta pasa esto casi siempre: se juntan dos grupos que no se conocen y la etiqueta que servía para una despedida de toda la vida se queda corta. No hace falta escribir más. Hace falta poner cada cosa en su sitio.
Invitaciones despedida mixta: quién firma en la portada
Si la despedida es de los dos, mandan los dos. En la portada van los dos nombres con el mismo peso y la misma tipografía: «Marta y Luis», no «Despedida de Marta (y Luis)». Justo debajo, una línea resuelve las dudas de golpe: «Despedida mixta · sábado 14, 20:00 · Casa de campo de Ana». Todo eso se edita en el editor del navegador y el enlace sigue siendo el mismo. Y si un grupo organiza y el otro solo viene, se dice en las dos líneas del mensaje que acompaña al enlace, antes de que nadie pregunte quién paga.
- Los dos nombres y el rótulo correcto en la portada, con la misma tipografía.
- Fecha, hora y punto de encuentro reales, sin ningún «ya os digo».
- Una frase para quien no conoce a nadie del otro grupo: «vendrán los del trabajo y los del pueblo».
- Dress code en una línea y con palabras que se entiendan: «cómodo, vaqueros y algo de color».
La lista deja de ser un secreto
Cuando se juntan dos cuadrillas hay gente que no ha coincidido nunca. Una frase de contexto evita que alguien llegue, vea a veinte desconocidos y se quede en la puerta. Los conflictos, si los hay, se hablan en el chat la semana previa: eso no se escribe en la invitación.
La confirmación se pide dentro de la invitación, con las preguntas que tú configures, y las respuestas llegan en una lista ordenada. Lo que no va ahí: alergias, menús o transporte. Eso se pregunta en el grupo, donde te contestan en dos minutos y sin formulario.

Una despedida mixta no necesita más texto. Necesita que los dos nombres estén arriba y que nadie tenga que preguntar de quién es la fiesta.
Cambios de hora, dress code y sorpresa sin reenviar nada
Si la despedida es sorpresa para uno de los dos, su nombre y su foto no pueden estar en la portada: se usa un rótulo neutro y se avisa a los invitados en el mensaje. Cuando ya lo sepa, se cambia la portada. Y si tres días antes cambia el bar de la primera parada, se edita la escena y los invitados ven la versión nueva al abrir el mismo enlace: no hay segundo mensaje ni sobres nuevos. Si alguien quiere algo en papel para guardar, lo sensato es imprimir esa escena para dos o tres personas, no para todas.
Antes de publicar, lee la portada como si fueras el invitado que no conoce a nadie: si en diez segundos sabe quién invita, cuándo y dónde, la etiqueta está resuelta. Puedes probar el diseño gratis, editar la portada sin pagar y desbloquear todas las escenas cuando lo tengas claro. 29,99 EUR, un pago único, y se edita las veces que haga falta.



