Despedidas
Invitación digital de despedida de soltero: cuánto cuesta
Una invitación digital de despedida de soltero cuesta 29,99 €, pago único. Te contamos qué se lleva la clase de cerveza y qué se queda en el enlace
Send The Joy · 6 de noviembre de 2026 · 3 min de lectura

Quedáis el sábado para la clase de cerveza y alguien escribe en el grupo: «¿Cuánto cuesta una invitación digital de despedida de soltero con clase de cerveza?». Justo después, otro manda una captura con la hora antigua y un tercero dice que él «creo que sí» pero no confirma. Puedes montarla en el catálogo y enviarla hoy mismo: 29,99 €, pago único, sin suscripción. La clase se paga aparte; lo que aquí desglosamos es lo que cuesta avisar bien.
El problema no es solo el precio de la clase. Es la ristra de mensajes, la lista de asistentes que se rehace a mano y el cambio de hora que nadie ve. Una invitación digital no imprime papel ni envía sobres: es una página web con enlace y QR. Los invitados abren el enlace en el móvil, sin instalar nada, y confirman desde ahí.
Cuánto cuesta una invitación digital de despedida de soltero con clase de cerveza
Antes de reservar, pide el mínimo de personas y el precio por cabeza. Con eso sabes si la clase aguanta el número de apuntados o si os vais a juntar con una cuenta que no cuadra. Después suma lo que no sale en la web de la cervecería: la ronda extra, el transporte de vuelta y la camiseta que alguien propondrá en el grupo. Y separa el coste de la clase del coste de avisar: si mandas la hora y el sitio uno a uno, ese rato también cuenta.
- Precio por persona de la clase y mínimo de asistentes que pide la cervecería: pregúntalo antes de dar la fecha por cerrada.
- Ronda extra, comida o cena y transporte de vuelta: son las partidas que suelen aparecer después del brindis.
- El rato de avisar a todo el grupo: mensajes sueltos, capturas de la hora antigua y confirmaciones que se pierden.
- 29,99 € de la invitación digital, pago único y sin cuota mensual: un enlace y un QR para todos.
Los extras que nadie mete en el presupuesto
El cambio de hora es el clásico. La cervecería mueve la sesión de la tarde a la noche y alguien sigue con la captura vieja en el móvil. También está el grupo de WhatsApp con decenas de mensajes donde la confirmación real queda enterrada entre memes y audios. Y la lista de quién viene, que se rehace tres veces porque el primo dice «yo creo que sí» y nunca concreta.
Con una invitación digital, el enlace es el mismo aunque cambies la hora, el lugar o el mapa. No hay que reenviar nada ni reimprimir: quien abra el enlace ve la versión actualizada. Las confirmaciones llegan dentro de la misma invitación, en una lista ordenada, con las preguntas que hayas configurado. No tienes que perseguir respuestas por privado.

La clase de cerveza se paga por persona y se olvida; el enlace con la hora, el mapa y las confirmaciones se queda.
Por qué las invitaciones digitales encajan con esta despedida
La clase tiene hora, dirección y un código de vestimenta (nada de suelas blancas en una fábrica). Todo eso cabe en una página, no en un PDF que se descuadra en el móvil. Puedes subir hasta 6 fotos propias, elegir cuál va de portada y cambiar cualquier foto después. Si alguien quiere papel, combina: enlace para todos y dos o tres copias impresas para quien las vaya a guardar. Monta la invitación, pruébala gratis y publica cuando el grupo esté listo.



