Aniversarios
Top invitaciones aniversario de bodas: del año 1 al 50
El año que celebras cambia el color, el símbolo y la foto de portada. Del 5 al 50, así se elige una invitación digital de aniversario sin recargarla.
Send The Joy · 1 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Estás con la foto de la boda de tus padres sobre la mesa y la pantalla del portátil abierta. Vais a celebrar 25 años y dudas entre un gris frío y el blanco roto que viste en las invitaciones aniversario de bodas de una amiga. Parece un detalle tonto, pero no lo es: el año que celebras decide el color, el símbolo y hasta la foto que va delante.
Hay un orden que ahorra discusiones: primero el color, después la tipografía. Si lo haces al revés, acabas con una script preciosa que nadie lee en la pantalla de un móvil. Con el color decidido, lo demás se resuelve en una tarde.
Top invitaciones aniversario de bodas: el año pone el color
Las bodas de plata (25) y las de oro (50) no comparten paleta. La plata pide un gris frío con blanco roto; el oro aguanta marfil con terracota sin volverse recargado. En medio, cada año tiene su símbolo y su combinación. Si buscas invitaciones para bodas de plata, no las mezcles con el dorado de las de oro: se nota, y el resultado parece improvisado.
- Bodas de madera (5 años): textura de lino, verde oliva y una foto reciente de los dos solos.
- Bodas de porcelana (20 años): azul suave, mucho blanco y tipografía fina para los nombres.
- Bodas de plata (25 años): gris frío con blanco roto y la foto original de la boda en la portada.
- Bodas de oro (50 años): marfil y terracota, con una foto de archivo en blanco y negro.
Qué foto va en la portada según los años
De 1 a 5 años, una foto reciente y vertical, los dos solos. Las de grupo no se entienden en miniatura. De 10 a 25, la foto del día de la boda escaneada junto a una actual: el contraste de las dos cuenta la historia sin escribir una línea. En el editor marcas cuál es la de portada y la cambias cuando quieras.
De 40 a 50 años, una foto de archivo en blanco y negro funciona mejor que una reciente en color. El papel escaneado tiene su propia textura, y esa textura ya dice algo antes de leer nada. Se suben hasta seis fotos y cada una se encuadra sola en su marco.
Una frase de ocho palabras vale más que un párrafo
En la portada, un «Veinticinco años y seguimos quedando» dice más que una lista de virtudes. La carta larga va en la escena de la cena, donde el invitado lee con calma antes del brindis. El editor tiene un campo por dato —rótulo, nombres, fecha, frase y lugar— y un contador de caracteres. Si el texto no entra, sobra una idea, no falta espacio.

El año elige el color y el símbolo; tú eliges la foto y la frase que los explican.
Lo que se cambia a última hora sin reenviar nada
La hora del brindis, el restaurante o el código de vestimenta se editan y el enlace sigue siendo el mismo: nadie recibe un segundo mensaje con correcciones. Las confirmaciones llegan en una lista ordenada dentro de la invitación, con las preguntas que hayas configurado. Una invitación digital de aniversario se abre con un enlace, sin instalar nada. Elige el diseño según el año, personaliza la portada y publícala hoy: 29,99 EUR, pago único y sin suscripción.



