Cenas y galas
Presupuesto de una cena de gala con entrega de premios
Te damos el mapa de costes de una gala con premios, las líneas que se olvidan y dónde encaja la invitación digital para que el presupuesto no se descontrole.
Send The Joy · 7 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Cierras la fecha de la gala, pides precios y abres el correo. Tres presupuestos encima de la mesa. Uno pone «catering: 65 € por persona». Otro pone «catering y barra: desde 65 €». Y ninguno aclara si el personal de sala está dentro ni cuánto cuesta una hora extra de montaje. Ahí empieza el lío: no estás comparando lo mismo.
El presupuesto de una cena de gala con entrega de premios se lee línea por línea, preguntando por cada concepto. Lo que no está escrito, no está incluido. Da igual que sean 80 invitados o 300: cuanto más concreto sea el papel antes de firmar, menos sustos después.
Presupuesto de una gala de premios: por dónde empezar
Antes de llamar a nadie, ten claros tres números: cuántos invitados, cuántas horas de evento y cuántos premios se entregan. Con eso decides si hay cóctel, cena sentada o las dos cosas. Y buscas un espacio que aguante la entrega de premios sin alquileres extra: si hacen falta escenario, micros y pantalla, el sitio tiene que permitirlo de serie.
- Número de invitados: una gala para 80 personas no se negocia igual que una para 300.
- Duración: horas de espacio, horas de montaje y qué pasa si el evento se alarga media hora.
- Formato de comida: cóctel, cena sentada o ambas. El catering cotiza por persona y por servicio.
- Entrega de premios: cuántos galardones, quién los entrega y qué necesitas para que se vean y se oigan.
Las líneas que siempre aparecen
Espacio: alquiler, limpieza, seguridad y horas de montaje y desmontaje. Pregunta por escrito qué pasa si la cosa se alarga. Catering y barra: coste por persona, personal de sala, cristalería y menús especiales; pide el desglose de qué entra y qué se factura aparte. Producción: sonido, proyección, atrezzo de los premios y cartelería. Si hay vídeo o discursos, la prueba técnica no es un detalle menor.
Donde de verdad se dispara la factura es en los cambios de última hora: una hora más de montaje, un micro extra, reimprimir el programa. Y en la confirmación tardía de asistentes: si el catering cierra números con días de antelación, cada mesa vacía o de más se paga. Un RSVP ordenado evita perseguir respuestas por WhatsApp la semana antes.

Un presupuesto cerrado no es el que tiene el número más bajo, sino el que dice por escrito qué entra y qué no.
La invitación digital: el coste que sí puedes fijar
Aquí no hay negociación posible, y eso es una buena noticia. Una invitación digital de Send The Joy cuesta 29,99 EUR por invitación, con pago único y sin suscripción. Es una página web propia, no un PDF ni una imagen, y se comparte con un enlace, un QR o un mensaje. Los invitados no instalan ninguna app: abren el enlace y confirman desde el móvil, y las respuestas llegan dentro de la misma invitación, en una lista ordenada. Si cambias la hora, el lugar o el código de vestimenta, editas y el enlace sigue siendo el mismo. Pruébala gratis antes de decidir: en modo prueba editas la portada sin pagar.



