Bodas
Plantilla invitación pedida de mano: qué datos poner
Los mismos datos que una boda, sin imprenta ni sobres: rótulo, hora del brindis, dirección y una frase vuestra. Así se monta la plantilla y se corrige sin reenviar nada.
Send The Joy · 8 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Marta abre el grupo de la familia y escribe: «Nos gustaría verte el sábado». En diez minutos tiene tres «¿qué sábado?», dos «¿dónde es?» y un audio de cuatro minutos de su tía preguntando si hay que llevar algo. La pedida de mano se organiza en una tarde, pero el mensaje que la anuncia se pierde entre memes.
Una pedida no es una boda, aunque necesite los mismos datos: quién, cuándo y dónde. La diferencia es que aquí no hay imprenta, ni sobres, ni una lista de direcciones que actualizar. Solo un enlace que mandas una vez y que se queda en el móvil de todos.
La plantilla de invitación de pedida de mano: los datos que sí importan
Antes de elegir colores, escribe lo que nadie debería tener que preguntar. Un rótulo claro resuelve más que cualquier frase bonita: «Pedida de mano de Marta y Luis» funciona, «Nos gustaría verte» obliga a escribir para saber de qué va el enlace. Después van la fecha, la hora y el lugar con dirección exacta. Si el brindis es a las 20:00 en el jardín de casa, se escribe; no se deja a un audio perdido.
- El rótulo: que quede claro que es una pedida de mano y no una boda.
- La hora del brindis y la dirección con mapa, escritas tal cual.
- Una frase con vuestra voz: «Nos faltan las palabras, no los amigos» dice más que un poema copiado de otra invitación.
- El código de vestimenta, si lo hay: «colores claros» se entiende; «elegante informal» no.
Cada dato en su campo, no en un párrafo
En la plantilla, el rótulo, los nombres, la fecha, la frase y el lugar van en campos separados. El diseño respira y nadie tiene que leer un bloque compacto para encontrar la hora. El contador de caracteres avisa mientras escribes: si el nombre del restaurante ocupa tres líneas, lo ves antes de publicar y no después de enviarlo.
La vista previa se actualiza al momento, sin recargar la página. Cambias una coma, miras cómo queda en el marco y sigues. Puedes subir hasta seis fotos propias —portada y decorativas— y se encuadran solas: una foto vertical hecha con el móvil no rompe la composición. Marcas cuál abre la invitación y cambias cualquier otra más adelante.

El enlace que anuncia tu pedida se queda en el móvil de tus invitados mucho después del brindis. Revísalo con calma antes de publicarlo.
Se manda con un enlace, un QR o un mensaje
El invitado abre el enlace en el navegador de su móvil y confirma desde ahí. No instala ninguna app ni crea cuentas. Si te apaña mejor, imprimes tú un QR y lo dejas en la mesa del brindis: resuelve a quien nunca mira el grupo de mensajes. Las confirmaciones llegan dentro de la misma invitación, en una lista ordenada, y las preguntas del formulario se configuran según lo que necesites saber.
Si cambia la hora, no reenvías nada
Puedes editar la invitación después de enviarla y el enlace sigue siendo el mismo. Cambiar la hora, el lugar, el mapa, el código de vestimenta o la frase no obliga a reenviar nada: quien vuelve a abrirla ve la versión actualizada. Y si alguien quiere papel, la combinación sensata es un enlace para todos y unas pocas copias impresas para quien las vaya a guardar.
Monta la plantilla, revisa la hora y la frase con calma, y publícala cuando estén donde quieres. Cuesta 29,99 €, un pago único, y puedes probarla gratis antes de decidir.



