Bodas
Menú vegano en invitaciones de boda: se anuncia, no se pregunta
Preguntar uno a uno si alguien es vegano es lento e incómodo. Una línea dentro de la invitación, en la escena de la cena, lo resuelve para todos a la vez.
Send The Joy · 6 de octubre de 2026 · 4 min de lectura

Quedan tres semanas y tienes el móvil lleno. Tu prima pregunta si habrá algo sin carne. Un amigo escribe que es vegano y que no quiere dar la lata. Tu madre quiere saber si el postre lleva nata. Ninguna de esas preguntas es rara; el problema es que han llegado por separado, en tres chats distintos, y a ti te toca contestarlas una a una.
Con el menú vegano en invitaciones de boda pasa lo mismo que con el código de vestimenta: no se pregunta, se anuncia. Una línea escrita una vez resuelve la duda de todos a la vez y te quita la ronda de mensajes.
El menú vegano se anuncia, no se pregunta
En vez de mandar un WhatsApp a cada primo, escribe la nota dentro de la invitación. Algo así: «Habrá un menú vegano completo, con entrante, principal y postre». Quien lo necesite ya lo sabe antes de salir de casa, y quien no, lo lee y pasa a la siguiente escena. La invitación digital no ordena menús ni recoge alergias; hace algo más útil: fija el anuncio para todos.
- Escribe una sola línea con el menú completo. Sustituye a la ronda de mensajes individuales.
- Anuncia también lo que ya está previsto: «En el cóctel habrá vino, cerveza y refrescos». Un invitado vegano decide así si come algo de camino o espera a la cena.
- Las confirmaciones llegan dentro de la misma invitación, en una lista ordenada. No hay que perseguir respuestas por WhatsApp.
- No mezcles el anuncio con la pregunta: el menú se escribe en el texto de la invitación, no se pregunta en el formulario de confirmación.
La palabra «vegano» va escrita, no insinuada
«Menú especial» no dice nada. Cada catering entiende una cosa distinta: para unos es sin gluten, para otros es un pescado al vapor. Escribe «vegano» y aterriza el plato. «Curry de garbanzos y tarta de chocolate sin lácteos» convence más que cualquier etiqueta, porque el invitado sabe exactamente qué va a comer.
Cuidado con la frase que más se malinterpreta: «opción vegetariana» no es vegana, porque suele llevar queso, huevo o mantequilla. Si el plato es vegano, dilo con esa palabra exacta. Y menciona el postre, no solo el principal: es el que más se olvida y el que genera la pregunta de última hora en plena cena.

Una frase en la invitación ahorra la conversación que no quieres tener.
Dónde va el menú vegano en invitaciones de boda
Colócala en la escena donde aparecen el lugar y la hora de la cena, una escena tipo «Cena larga», no escondida al pie de la página. Si el invitado no la ve, la pregunta vuelve a tu móvil. Usa el contador de caracteres del editor: «Habrá menú vegano completo, con postre incluido» cabe en una línea, mientras que un párrafo de cinco líneas se salta sin leer. Y reparte los datos en dos sitios: el código de vestimenta arriba, junto a los nombres y la fecha; la nota del menú junto a la cena. Dos datos, dos sitios, cero confusión.
Si el catering cambia el menú, no reimprimes nada
Dos semanas antes, el chef cambia el postre vegano porque lleva frutos secos. Editas esa frase y el enlace sigue siendo el mismo: nadie recibe un segundo mensaje ni un sobre nuevo. Quien abra el enlace el viernes lee la versión del viernes. La hora, el lugar, el mapa o el código de vestimenta se cambian igual de rápido, y las fotos de la portada se sustituyen en el mismo editor.
Antes de llamar a cada invitado uno por uno, escribe la frase del menú y ponla donde todos la lean. Y si tu tía abuela no lee invitaciones en el móvil, la combinación sensata es enlace para todos y unas pocas copias impresas con la misma nota escrita a mano: no va a abrir el enlace, pero sí te va a preguntar qué se come. Elige un diseño, redacta la nota vegana en la escena de la cena y publica con un botón.



