Aniversarios
Invitaciones para bodas de rubí: presencia, no regalo
Cuarenta años se celebran con presencia y una sobremesa larga. Así se escribe la invitación de bodas de rubí: datos claros, seis fotos y un enlace que se puede cambiar.
Send The Joy · 3 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Son las once y media de la noche y tienes tres mensajes sin leer. Uno pregunta si hay que llevar regalo. Otro, a qué hora se cena. El tercero es de tu tía, que no encuentra el restaurante en el mapa. Y tú todavía no has enviado las invitaciones para las bodas de rubí de tus padres.
Cuarenta años de casados se celebran con una mesa larga, hermanos que ya se conocen y una sobremesa que se estira hasta la madrugada. La invitación está para resolver esas dudas antes de que lleguen, no después.
Bodas de rubí: cuarenta años que no caben en un sobre
Bodas de rubí es el nombre de los 40 años de casados, y así se escribe en el rótulo de la portada. No es una boda: no hay ramo que lanzar ni vestido que estrenar. La invitación tampoco se escribe como la de una boda. No hace falta enumerar pases ni pedir etiqueta. Hace falta contar dónde, cuándo y con quién, y dejar claro que lo que quieres es que vengan.
- La fecha y la hora exactas, sin "sobre las".
- El lugar con mapa y una indicación para aparcar.
- La frase "Vuestra presencia es el regalo".
- El código de vestimenta en cuatro palabras: "tonos claros, cómodos para bailar".
La frase que pide presencia y no regalo
Escribe "Vuestra presencia es el regalo" en el campo de frase de la portada. Son cinco palabras y resuelven la duda que va a tener todo el mundo. Si alguien pregunta igual, contesta con algo concreto: una foto antigua escaneada, un brindis grabado en vídeo, una carta que se lee en voz alta durante la cena.
El código de vestimenta no es obligatorio, pero evita líos. Y con las fotos, abre con una del día de la boda y cierra con una de este año: el contraste entre las dos cuenta el aniversario entero. Se pueden subir hasta seis fotos propias entre portada y decorativas, y se encuadran solas en su marco sin que recortes nada.

Cuarenta años no se celebran con objetos: se celebran con gente sentada a la misma mesa.
Los datos que se buscan a las once de la noche
Si la cena empieza a las 21:00, pon 21:00. El "sobre las nueve" acaba en llamadas a las nueve y media. El lugar va con su mapa dentro del mismo enlace, para que nadie copie una dirección a otra app ni pregunte en el grupo de la familia. Si hay dos momentos, una comida íntima y una cena con todos, explícalo en dos líneas dentro de la invitación, no en un documento aparte que se pierde en la galería del móvil. Las confirmaciones llegan en una lista ordenada dentro de la propia invitación, con las preguntas que hayas configurado.
Cambiar la hora sin reimprimir un solo sobre
Si el restaurante mueve la cena media hora, editas el campo de la hora y los invitados ven la versión nueva. El enlace sigue siendo el mismo después de publicarlo: cambia el mapa, el código de vestimenta o la frase de cierre y no tienes que reenviar nada. Nadie vuelve a imprimir sobres ni a mandar mensajes uno por uno.
Empieza por el enlace: prueba un diseño gratis, escribe los datos, sube las seis fotos y publícalo cuando esté listo. Todo se puede cambiar después, así que la invitación sigue viva hasta el último brindis.



