Bodas
Invitaciones de boda en planetario: la hora del pase manda
El planetario cierra la cúpula cuando empieza la proyección. Aquí tienes cómo escribir la hora del pase, la puerta y el mapa en la invitación antes de que alguien llegue tarde.
Send The Joy · 3 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Son las nueve y veinte de la tarde. Tienes a treinta invitados de pie en la puerta sur del planetario y a dos que aún vienen en taxi. La proyección empieza a las nueve y media y la cúpula se cierra. Ese minuto de retraso no se arregla con una sonrisa: se arregla con una invitación de boda en planetario que lo avise antes.
Una boda en planetario tiene un detalle que no tiene una boda en una finca: el cielo no espera. Hay una hora de pase, una puerta que se cierra y una sala que se queda a oscuras cuando arranca la proyección. Todo eso cabe en la invitación digital, y conviene que quepa desde el primer momento.
La hora del pase es el dato que nadie puede perderse
No mezcles la hora de la ceremonia con la del pase. Son dos momentos con dos prisas distintas, y el invitado necesita verlos separados. Si escribes 'Ceremonia 19:00' y 'Pase de planetario 21:30' en campos distintos, nadie confunde a qué hora hay que llegar corriendo.
- Pon el pase como campo propio, separado del resto: 'Ceremonia 19:00 / Pase 21:30'.
- Suma quince o treinta minutos de cortesía antes del pase; quien llega justo a la hora puede encontrarse la puerta cerrada.
- Si hay dos pases, que se lean juntos: 'Primer pase 21:30, segundo 22:45', y que cada invitado confirme el suyo.
- Añade una línea explícita: 'La cúpula se cierra a las 21:30; una vez empieza la proyección no se entra'.
Qué contar en las invitaciones de boda en planetario
Usa el nombre real de la sala: 'Cúpula del Planetario' funciona mejor que 'un lugar mágico'. El invitado necesita reconocer el sitio cuando lo lea, no imaginárselo.
Aprovecha el campo de frase para contar algo vuestro, con fecha y lugar detrás: 'Nos conocimos mirando Marte en la sesión de los viernes' pesa más que una frase que serviría en cualquier boda. Y hasta seis fotos bien elegidas: la cúpula vacía antes de montar, las sillas en círculo bajo la proyección, y una de los dos a la puerta de la sala como portada.

El planetario no retrasa el show. Tu invitación sí puede avisar a tiempo.
El mapa y la puerta importan más que la tipografía
Los planetarios suelen tener una entrada de taquilla y otra de grupo. Pon la de grupo en el mapa y escribe 'puerta sur, junto al aparcamiento'. Añade la parada de metro o bus con los minutos andando: 'metro a 6 minutos' ahorra veinte mensajes de WhatsApp la tarde de la boda. Y si el aparcamiento cierra a una hora concreta, dilo en la escena de la cena, no en un mensaje suelto a última hora.
Lo que hay que preguntar al planetario antes de diseñar nada
Cuántas sillas entran en la cúpula y cuántas personas caben de pie. Si la puerta se cierra durante la proyección o se puede entrar y salir. Si dejan usar el proyector para lanzar los nombres en el cielo al terminar el show. Esas tres respuestas deciden si la cena va dentro, en la sala contigua, y si la hora del pase merece su propia escena en la invitación.
Una invitación digital encaja bien aquí porque la hora del pase, la puerta o el mapa pueden cambiar hasta el último día. Editas, guardas, y el enlace sigue siendo el mismo: nadie recibe un aviso nuevo, todos abren la versión actualizada. Las confirmaciones aparecen en la misma página, en una lista ordenada, sin perseguir a nadie por WhatsApp.



