Bodas
Invitaciones de boda con mascotas: cómo incluir a tu perro
Cómo poner a tu perro en la invitación sin tapar los nombres: qué foto funciona, dónde va su nombre y qué hacer si el lugar no admite mascotas.
Send The Joy · 1 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Las invitaciones de boda con mascotas fallan casi siempre por lo mismo: se elige la foto antes de decidir qué hace el perro. Tienes el móvil lleno de imágenes suyas, coges la que más te gusta, la pones de portada y tapa justo los nombres.
No hace falta un apartado especial ni un párrafo largo. Son tres decisiones: una foto que se vea, su nombre dentro de una frase y su papel el día de la boda. Si la invitación es digital, todo eso se corrige después sin reimprimir nada.
Invitaciones de boda con mascotas: la foto primero, la portada después
Una foto donde se le vea la cara gana a tres donde sale corriendo. En una invitación digital subes hasta 6 fotos propias, entre portada y decorativas, y el marco las encuadra solo. Puedes marcar cuál quieres en la portada y cambiarla más tarde sin tocar el resto. Si el perro no cabe arriba porque tapa los nombres, llévalo a una escena interior: la invitación se monta en escenas encadenadas como «Umbral de cal» o «Cena larga», y cada una admite sus propios textos y fotos.
- Elige una foto de día, con la cara visible y sin correa tensa. Un fondo liso funciona mejor que un salón con cojines de colores.
- Súbela primero como foto decorativa y mira cómo queda antes de ponerla en la portada.
- Si vais con dos perros, decidid quién va delante: los dos en la portada suele acabar en manchas.
- Guarda el archivo original. Si recortas mucho, el encuadre automático puede cortarle las orejas.
Su nombre, dentro de la frase
El editor tiene un campo por dato: rótulo, nombres, fecha, frase y lugar. El nombre del perro va en la frase, no en un pie de foto debajo de la imagen. Algo como «Luna os espera para brindar a las 18:00» dice más que poner «Luna» suelto. Hay contador de caracteres, así que ves si te pasas antes de publicar.
Si son dos, escribe los dos nombres y revisa el contador para que no se corte el final. Y no hace falta repetir el nombre en cada escena: con que aparezca una vez ya queda claro que forma parte de esto.

El perro no necesita un apartado propio en la invitación: necesita una foto nítida y una frase donde quepa su nombre.
Un papel para el perro y un plan B si no puede ir
Decide si llevará los anillos, si entra con vosotros o si ve la ceremonia desde una manta. Menciónalo solo si va a pasar, porque si el lugar no admite perros te toca plan B: una foto suya en una escena interior y una frase como «Nos acompaña desde casa». En el formulario de confirmación puedes configurar tus propias preguntas, así que si quieres saber quién viene con perro, se pregunta ahí y las respuestas llegan en una lista dentro de la misma invitación. Si el plan cambia a última hora, editas el texto o cambias la foto desde el navegador y el enlace sigue siendo el mismo: nadie recibe un mensaje nuevo ni hay que reimprimir sobres. Y si tu perro muerde todo lo que encuentra por el suelo, el papel sobra: se comparte con un enlace o un QR. Pruébala gratis y desbloquea todas las escenas por 29,99 EUR, pago único.



