Bodas
Invitaciones de boda bilingües: dos idiomas, una fiesta
Si en casa se hablan dos idiomas, la invitación tiene que sonar bien en los dos. Un solo enlace, cada invitado lee en el suyo y las confirmaciones llegan a una única lista.
Send The Joy · 1 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Marta y Tom se casan en junio en una masía del Empordà. Ella es de Girona, él de Bristol. La mitad de la lista confirmará en catalán o en castellano; la otra mitad leerá en inglés. Con invitaciones de boda bilingües esto se resuelve con un solo enlace: cada invitado abre el mismo y lee en su idioma. El primer borrador que hicieron, en cambio, salió con dos enlaces distintos, uno por idioma. Al día siguiente tenían confirmaciones repartidas en dos sitios y una tía preguntando cuál era el bueno.
El lío no es traducir, es la logística. Dos enlaces son dos listas de confirmaciones, dos versiones que actualizar y una respuesta que ya no sabes a quién apuntar.
Invitaciones de boda bilingües: un enlace, dos idiomas
La invitación se comparte con un enlace, un QR o un mensaje, y desde dentro se cambia de idioma. La tía de Girona y el amigo de Manchester abren exactamente lo mismo. La web de Send The Joy está en siete idiomas (español, inglés, catalán, francés, italiano, portugués y alemán), y el contenido de la invitación también se puede configurar por idioma.
- Un solo enlace con QR: los invitados lo abren en el navegador del móvil, sin instalar ninguna app, y confirman desde ahí.
- Nada de dos enlaces paralelos: las confirmaciones caen en una única lista ordenada, dentro de la propia invitación.
- Los textos se configuran por idioma, escena por escena: rótulo, nombres, fecha, frase y lugar.
- Puedes cambiar de idioma dentro de la invitación sin salir de la página.
Qué se traduce y qué se queda igual
Los nombres propios no se tocan. «Júlia i Marc» sigue siendo «Júlia i Marc» en la versión inglesa: sin acentos añadidos ni apellidos traducidos. La fecha y la hora sí cambian de formato, porque «dissabte 14 de juny, 19 h» y «Saturday 14 June, 7 pm» dicen lo mismo y cada invitado lee lo que entiende.
El lugar necesita doble comprobación. «Masia Can Toni, Girona» vale en las dos versiones, pero añade la dirección completa, con ciudad y provincia, para quien llega desde fuera.

Un enlace, dos idiomas y una sola lista de confirmaciones.
Cuando conviven el catalán y el castellano
Decide el idioma principal y el secundario antes de escribir. Si una familia es de Barcelona y la otra de Sevilla, funciona bien portada en catalán e información práctica en castellano. Cuida los cruces que chirrían: «Us esperem» no es «Os esperem» ni «Us esperamos». Leerlo en voz alta lo detecta en dos segundos.
La frase de la portada envejece mal si la traduces de golpe. «T'estimo» no es exactamente «te quiero»: si la eliges, mantenla también en la versión inglesa con una nota breve en lugar de cambiarla por un «I love you» plano. Y huye del traductor automático para esa frase: «El nostre gran dia» acaba en «Our big day» y pierde la intención.
Si algo cambia, el enlace sigue siendo el mismo
Cambia la hora, el lugar, el mapa, el código de vestimenta o la frase: editas y publicas, y los invitados ven la versión actualizada. No hay que reimprimir ni volver a enviar nada. ¿Quieres papel? La combinación sensata es un enlace para todos y unas pocas copias impresas para quien las vaya a guardar de recuerdo.
Elige un diseño, pruébalo gratis editando la portada y escribe los textos en los dos idiomas. Lo ves al momento y no pagas nada hasta que lo tengas claro. Cuando decidas publicar, la invitación digital cuesta 29,99 EUR, pago único y sin suscripción, y puedes seguir editándola después sin reenviar nada.



