Cumpleanos
Invitaciones de cumpleaños 30: menú cerrado y alergias
Cierras el menú el lunes y el viernes alguien dice que no come lácteos. Pregunta alergias antes y ten una invitación que se actualiza sin reimprimir.
Send The Joy · 3 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

El lunes cierras el menú con el restaurante y el viernes, a las 21:14, te llega el mensaje: «oye, que yo no como lácteos». Ya has pagado el catering. Ese invitado come aparte y tú te enteras con el mantel puesto. Es lo que pasa cuando preparas invitaciones de cumpleaños 30 con menú cerrado y dejas las alergias para el final.
No hay que dramatizar. Hay que preguntar antes. La diferencia entre saberlo el martes y saberlo el sábado es una llamada al restaurante o un plato distinto en la mesa 4. Y esa llamada se hace mejor con la lista de invitados delante.
El error que no se ve hasta el postre
El menú cerrado se decide en una reunión: entrantes, principal, postre y precio por persona. Se cierra rápido. El problema es que se cierra hablando del presupuesto y no de quién se sienta a la mesa.
- Cierras el menú el lunes y el viernes alguien dice que no come lácteos. El catering ya ha comprado.
- Preguntar «¿alguna cosa que no puedas comer?» no es lo mismo que preguntar por alergias o intolerancias. Un celíaco necesita saber si la salsa lleva harina, no solo si hay pan.
- Si la pregunta se queda en el grupo de WhatsApp, se pierde entre stickers. Un silencio puede ser «no tengo alergias» o «no he leído el mensaje».
- En una mesa de diez, dos vegetarianos y un alérgico a los frutos secos te obligan a rehacer el menú. Lo haces sin coste si lo sabes con tiempo.
Pregunta alergias antes de cerrar el menú del cumpleaños 30
No basta con poner «menú cerrado» en la invitación. Añade una frase con fecha: «Indícanos alergias o intolerancias antes del día 10». Que el plazo esté escrito evita el «se me olvidó».
Pide que te lo digan por escrito, a ti. Así cruzas quién viene con quién tiene una alergia y solo persigues a quien de verdad importa. Con las confirmaciones en una lista ordenada, tampoco tienes que rebuscar en el chat para saber cuántos sois.

Una alergia preguntada el martes es una llamada al restaurante. La misma alergia el sábado es el menú entero.
El menú cerrado también se escribe
Los nombres genéricos no ayudan. «Solomillo con salsa de castañas» deja que un alérgico decida si tiene que preguntar. «Carne» no dice nada. Escribe los platos como son, añade la hora a la que sirve el catering y avisa si hay opción sin gluten, aunque el menú sea único para todos.
Si algo cambia a última hora, no reimprimes ni reenvíes nada. Editas la escena de la cena, cambias el postre por otro y el enlace sigue siendo el mismo: quien lo abra ve la versión nueva. Sin papel, sin sobres y sin llamar a sesenta personas. Una invitación digital de Send The Joy cuesta 29,99 EUR, pago único, y se abre en el navegador del móvil sin instalar nada. Empieza por el texto: los nombres, la fecha, la hora y la nota de alergias. El resto viene solo.



