Aniversarios
Invitaciones para bodas de platino: lo que cuesta de verdad
Una invitación digital para bodas de platino cuesta 29,99 EUR, pago único. Esto es lo que incluye, lo que no hace y cómo encaja en el presupuesto de la celebración.
Send The Joy · 30 de septiembre de 2026 · 3 min de lectura

Tu abuela y tu abuelo llevan setenta años casados. Se casaron en un pueblo, con la familia repartida entre tres provincias, y ahora toca sentar a todos a la misma mesa. Antes de cerrar el restaurante hay que resolver algo: que cada uno sepa el día, la hora y dónde es. Las invitaciones para bodas de platino resuelven justo esa parte.
Es el aniversario de los 70 años de casados, y aquí no hablamos de sobres ni de imprenta: hablamos de una página web con vuestros nombres, la fecha, el lugar con su mapa y las fotos, que se abre en el móvil con un enlace.
Qué cuestan las invitaciones para bodas de platino
El precio de la invitación digital es 29,99 EUR, pago único. Sin cuota mensual, sin renovación automática y sin sorpresas en la cuenta. Se comparte con un enlace, un QR o un mensaje, y nadie tiene que instalar ninguna app: se abre en el navegador. Si el brindis se adelanta media hora, lo editas en el editor del navegador y quien abra el enlace verá la hora nueva. No hay tarjetas tiradas ni sellos repetidos.
- Pago único de 29,99 EUR por invitación: no hay cuota mensual ni renovación automática.
- Un enlace para todo el evento, que se comparte por WhatsApp, por correo o con un QR.
- Cada invitado lo abre en su móvil y confirma desde ahí, sin descargar nada.
- Si cambia algo, se edita y el enlace sigue siendo el mismo.
Qué entra dentro de los 29,99 EUR
No es un PDF ni una imagen fija. Es una página propia con escenas encadenadas: Umbral de cal, Memoria del patio, Arco de promesas, Cena larga, Último baile. Cada escena se personaliza con textos y fotos vuestros, y la invitación se puede configurar en español, inglés, catalán, francés, italiano, portugués o alemán. Si hay nietos que leen en otro idioma, cada uno la abre en el suyo.
Dentro entran hasta 6 fotos propias, música y las preguntas del formulario de confirmación, que se escriben una a una. Puedes marcar cuál es la foto de portada y sustituir cualquier foto después. Las confirmaciones llegan dentro de la misma invitación, en una lista ordenada, sin perseguir respuestas por WhatsApp. Y si cambia el mapa, el código de vestimenta o la frase de portada, no hay que reenviar nada: los invitados ven la versión actualizada.

Setenta años de historia caben en un enlace, no en un sobre.
Lo que el digital no hace (y cómo se arregla)
No imprime ni envía papel. Si alguien de la familia quiere una copia para guardarla en un cajón, la opción sensata es combinar: enlace para todos y unas pocas copias impresas para quien las vaya a guardar. Los invitados necesitan un móvil, una tablet o un ordenador con conexión; para quien no mira el correo, una llamada sigue siendo la mejor manera de confirmar. Y el formulario no recoge alergias, menús ni transporte: eso se resuelve por teléfono o en un mensaje aparte.
Setenta años merecen que toda la familia mire el mismo enlace a la misma hora. Prueba el diseño gratis, publica y comparte; si algo cambia, se edita sin reimprimir nada.



