Bodas
Invitaciones de boda: la ceremonia de la vela, paso a paso
La ceremonia de la vela solo se entiende si la invitación la anuncia antes. Qué textos usar, qué fotos elegir y cómo cambiar la hora sin reenviar nada.
Send The Joy · 4 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Se apagan las luces cuando ya estáis sentados y alguien pregunta en voz baja qué pasa. En la mesa de al lado, una tía busca a los novios con la mirada. Lo que viene después —dos velas que se inclinan hacia una tercera— solo se entiende si la invitación de boda lo ha contado antes.
La ceremonia de la vela no necesita discurso en directo: necesita aviso. Y ese aviso cabe en la invitación, en el mismo enlace que tus invitados abren desde el móvil sin instalar nada.
La ceremonia de la vela se anuncia antes de encenderse
El momento es corto y muy concreto: dos velas individuales que encienden una llama común. Si nadie lo sabe de antemano, media sala se pregunta por qué se apagan las luces durante la cena. Así que dale su propia escena, con un rótulo que no deje dudas y una frase que se lea de un vistazo. No hace falta contar la historia entera: basta con que nadie mire hacia la puerta buscando al camarero.
- Rótulo claro: «Ceremonia de la vela», vuestros dos nombres, la fecha y una frase corta como «Dos historias, una llama».
- Si la vela la encienden las madres, los padrinos o los abuelos, nómbralos en su escena con un «Encendida por…»: así nadie tiene que buscarlos entre las mesas.
- Hora y lugar exactos: «Capilla de Santa Ana, 19:30». Si cambia el sitio, se edita y el enlace sigue siendo el mismo.
- Una frase de 30 a 40 caracteres para el momento: en la pantalla del móvil se lee entera.
Un campo para cada dato y dos fotos de infancia
En el editor escribes por campos separados: rótulo, nombres, fecha, frase y lugar. El texto cae siempre en su sitio y el diseño no se descoloca, aunque la frase sea más larga de lo que pensabas. Un contador de caracteres te avisa cuando te pasas: una frase de 120 caracteres se corta o encoge en el móvil, y una de 30 a 40 se lee entera. Puedes probar la portada gratis y ver el resultado al momento, sin recargar la página; al comprar se desbloquean todas las escenas de la invitación.
De las hasta 6 fotos que puedes subir, reserva dos individuales (una de cada uno de pequeños) y una juntos: cuentan lo mismo que la vela, dos caminos que se juntan. Se encuadran solas en el marco, tú marcas cuál es la de portada y puedes sustituir cualquiera después sin tocar el resto. Si la ceremonia es de noche, elige imágenes con luz cálida: la invitación no corrige una foto hecha con flash.

La vela se enciende en dos minutos. La invitación es lo que hace que se entienda.
Cambiar la hora de la ceremonia de la vela no obliga a reenviar nada
La invitación se arma con escenas encadenadas: portada, la historia, ceremonia de la vela, cena larga y último baile. Cada una lleva sus textos y sus fotos, y el orden se lee como una ceremonia, no como un menú. Si a dos semanas de la boda cambia la hora, el lugar, el mapa o el código de vestimenta, lo editas y el enlace sigue siendo el mismo: quien abra el WhatsApp de hace un mes verá la versión nueva. No hay que reimprimir tarjetas ni volver a mandar sobres. Las confirmaciones llegan dentro de la misma invitación, en una lista ordenada, sin perseguir respuestas por WhatsApp. Prueba gratis la portada con vuestros nombres y la frase de la vela: se edita en el navegador y solo pagas 29,99 EUR cuando publiques.



