Baby shower
Invitaciones de baby shower con alergias: el orden correcto
Encargar la merienda antes de saber quién es celíaco es el error clásico. Así se cierran primero las confirmaciones y después el menú del baby shower.
Send The Joy · 2 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Faltan dos días para el baby shower. Tienes el bufé reservado para 25, la tarta encargada y el grupo de WhatsApp echando humo. Y entonces llega el mensaje: la hija de Marta es celíaca. Ahí se ve si las invitaciones de baby shower con alergias se han pensado o se han improvisado.
El problema casi nunca es la alergia. Es el orden. Primero se cierra el menú, después se pregunta, y cuando alguien contesta ya no queda margen para cambiar nada sin pagar dos veces la merienda.
El menú se cierra después de las confirmaciones
Cambia el orden y casi todo se resuelve solo. Invitación, respuestas y, solo entonces, el encargo a quien cocina en casa o al traiteur. Con la lista delante sabes cuántos sois y qué hay que apartar. Sin la lista, adivinas.
- Antes de llamar al traiteur, abre las confirmaciones y cuenta comensales uno a uno.
- Si aparece una celiaquía, pide una tarta aparte sin gluten: con dos días de margen, se resuelve.
- No cierres el número de comensales hasta que la lista esté completa; cambiarlo después suele salir caro.
- Apunta quién es el alérgico, no solo la alergia: en una familia de cuatro, saber el nombre cambia dónde va cada plato.
El grupo de WhatsApp no es un formulario
En un grupo de 25 personas, la pregunta «¿alguien tiene alguna alergia?» se pierde entre stickers, cambios de hora y respuestas de hace tres días. Y cuando alguien contesta «yo no como de todo» en un audio de dos minutos, nadie sabe si habla de una alergia al huevo, de una dieta o de una manía.
Las confirmaciones de asistencia llegan dentro de la invitación, en una lista ordenada, con la respuesta de cada persona junto a su nombre. Las preguntas del formulario de confirmación, el RSVP, las decides tú. Si te importa algo de la comida, escríbelo ahí en una frase clara y déjalo fuera del chat.

Pregunta antes de encargar. Un plato aparte cuesta menos que repetir la merienda entera.
Invitaciones de baby shower con alergias: dónde va la pregunta
Una alergia al huevo o a los frutos secos no se arregla quitando un adorno del plato: obliga a pensar la receta entera. Una intolerancia a la lactosa se resuelve con una alternativa en la mesa. Y un «no me gusta el chocolate» no debería cambiar la tarta de todos. Son tres cosas distintas y conviene preguntarlas por separado, para que la respuesta no llegue mezclada.
El día del baby shower: la bandeja compartida
Dos cucharas en el mismo cuenco de frutos secos no arreglan nada: quien es alérgico no puede tocar lo que ya se ha servido con la cuchara común. Prepara un plato aparte, escribe el nombre en una etiqueta a mano y avisa a quien sirve antes de que empiece el reparto. Los aperitivos son el punto ciego: las galletas de los niños, las aceitunas, el hummus y la tarta de la abuela merecen la misma pregunta que el plato principal.
El baby shower sale mejor cuando llegan antes los nombres que los platos. Empieza por la invitación digital: la compartes con un enlace, las confirmaciones quedan ordenadas dentro y puedes cambiar la hora o el lugar después sin reenviar nada.



