Aniversarios
Invitaciones de aniversario de novios: diez años en escenas
Diez años de novios también se celebran. Aquí tienes ideas para que la invitación cuente vuestra historia, no solo la hora y el lugar.
Send The Joy · 30 de septiembre de 2026 · 3 min de lectura

Son las siete de la tarde. Estás en la cocina, con el móvil en una mano y una copa en la otra, y tienes que mandar la invitación de vuestro aniversario. Diez años de novios. Y no se te ocurre ni una frase para acompañarla. Al final escribes la hora, el sitio y poco más.
Una invitación de aniversario de novios no tiene por qué ser un cartel con la hora y el sitio. Puede ser una página que cuenta la historia: dónde empezó, dónde estáis ahora, qué año os costó más. Se abre desde cualquier móvil y nadie tiene que instalar nada para verla ni para confirmar.
Invitaciones de aniversario de novios: empezad por el rótulo
Antes de elegir tipografía, decidid cómo queréis que os llame la invitación. El rótulo es lo primero que se lee y marca el tono de todo lo demás. En el editor hay un campo solo para eso, con contador de caracteres para que no se desmadre la línea. Y podéis probarlo sin pagar: en modo prueba se edita la portada, y al comprar se desbloquean todas las escenas.
- El rótulo: vuestros nombres y los años, un apodo de pareja o las dos cosas. 'Ana y Luis, diez años' funciona. 'Diez años y una cena pendiente' también.
- La fecha del aniversario y la del evento, si no caen el mismo día.
- Una frase corta que resuma esta década, de esas que solo entendéis vosotros: 'la del bar a las tres', 'el tren que perdimos en Lyon'.
- La foto de portada: la que os representa, no la más reciente ni la más nítida.
Diez años caben en cinco escenas
No hace falta escribir un párrafo por año. Encadenad escenas con una idea por etapa: el primer viaje, la casa, el perro, la mudanza, el año difícil. La primera hace de portada y lleva vuestros nombres, la fecha y la foto que os define. En las demás, una foto y una frase corta. Cada escena se personaliza con vuestros textos y vuestras fotos, así que la invitación se lee como una cronología y no como un aviso.
Subid como máximo seis fotos entre la portada y las decorativas. Se encuadran solas en el marco, así que no tienes que recortar nada en otra app. Marcad cuál es la portada y dejad las horizontales para las escenas de fiesta: una mesa larga aguanta mejor el formato ancho que un primer plano de dos caras. Y cualquier foto se puede sustituir después de publicar: si encontráis una Polaroid mejor de 2015, el enlace sigue siendo el mismo.

Una invitación de aniversario no es un aviso con hora y lugar: son diez años contados en escenas.
El RSVP y los cambios no os dan trabajo
Las confirmaciones llegan dentro de la misma invitación, en una lista ordenada. Nada de abrir cuatro chats ni de perseguir a nadie por WhatsApp. Configura el formulario con lo que necesitas de verdad: nombre, sí o no y una línea libre para el que quiera avisar de algo. Los invitados no instalan nada: abren el enlace en el navegador y responden desde ahí. Si el restaurante os mueve la reserva de las 21:00 a las 21:30, editáis la hora y el mapa y todos ven la versión actualizada al abrir el mismo enlace. Lo mismo con el código de vestimenta. Y si alguien de la familia quiere el papel para guardarlo, combinad: enlace para todos y unas copias impresas por vuestra cuenta. Tenéis la historia, las fotos y la fecha. Solo falta montarla y mandarla.



