Aniversarios
Invitaciones para aniversario de bodas que empezaron en una app
Os conocisteis con un swipe y ahora cumplís años juntos. Así se cuenta esa historia en una invitación digital: portada, escenas, fotos y un enlace para confirmar.
Send The Joy · 2 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Faltan tres semanas para el aniversario y la lista de invitados sigue en una nota del móvil. Buscáis invitaciones para aniversario de bodas y ninguna de las que habéis visto cuenta lo que de verdad pasó: os conocisteis con un swipe un martes de agosto, desde dos ciudades distintas. Ese es el principio de la historia y no aparece en ningún sitio.
Contarlo no obliga a imprimir nada. Una invitación digital es una página web: se comparte con un enlace, se abre en el navegador del móvil y las confirmaciones llegan dentro de la misma página. Sin PDF, sin sobres y sin ir detrás de nadie para saber si viene.
Invitaciones para aniversario de bodas que empezaron en una app
Apuntad los datos como quien apunta el bar donde se dio el primer beso. La fecha del primer match y el nombre de la app van al mismo nivel que la fecha de la celebración. Si hubo semanas de mensajes antes del primer café, eso es una escena entera. Y si durante un tiempo fuisteis un tren de ida y vuelta entre dos ciudades, el trayecto también cuenta.
- La fecha del primer match, en el campo de la fecha o dentro del texto de una escena.
- Una captura de pantalla del primer saludo, subida como foto decorativa.
- La hora exacta a la que llegasteis al primer café y qué pedisteis cada uno.
- Las dos ciudades donde vivíais, cada una en su línea, para que se vea el trayecto.
La portada aguanta el peso de la fecha
En la portada van el rótulo, vuestros nombres, la fecha, la frase y el lugar. Cada dato tiene su propio campo en el editor, así que si movéis la fecha no se descuadra nada. El contador de caracteres evita que una frase larga rompa la pantalla del móvil de alguien que la abre de pie en la calle. Y la vista previa se actualiza al momento, sin recargar la página.
La invitación se organiza en escenas encadenadas: una para el primer mensaje, otra para el reencuentro, otra para la cena de este aniversario. Cada escena lleva sus propios textos y fotos, y podéis ponerle música: la canción que sonaba la noche que quedasteis por primera vez. La escena de la cena admite, por ejemplo, la foto de aquella mesa de dos horas. En total, hasta 6 fotos propias, encuadradas solas en el marco, y podéis sustituir cualquiera más adelante sin tocar el resto.

Si vuestra historia empezó en una pantalla, la invitación puede empezar igual: misma fecha, mismo brindis y nada que imprimir.
El RSVP llega al enlace, no al WhatsApp
Las confirmaciones aparecen dentro de la misma invitación, en una lista ordenada, y las preguntas del formulario se configuran: preguntad solo lo que necesitáis saber. Nadie instala nada; abren el enlace en el navegador y responden desde el móvil. Si el restaurante mueve la hora o cambiáis el código de vestimenta, editáis y el enlace sigue siendo el mismo: los invitados ven la versión nueva, sin reimprimir ni mandar un segundo mensaje. El contenido también se puede configurar por idioma, por si en la mesa hay quien lee mejor en francés. Probad la portada gratis y publicad cuando os convenza.



