Aniversarios
Invitaciones de terciopelo para tus bodas de plata
Qué color manda, qué dos fotos van y qué frase escribís: cómo montar la invitación de tus bodas de plata y por qué el enlace se actualiza solo cuando cambia la hora.
Send The Joy · 2 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

La mesa lleva puesta desde el mediodía: mantel granate, copas altas y, en el centro, un cojín de terciopelo que compraste sin saber muy bien para qué. Falta lo importante. Llevas semanas buscando invitaciones de terciopelo para las bodas de plata y todo lo que encuentras es un sobre que se queda corto o una plantilla que podría ser de cualquier otra pareja.
Veinticinco años dan para mucho texto, pero la invitación no es el sitio para contarlo todo. Es el sitio para dos cosas: decir qué color manda y enseñar dos fotos. Lo demás se resuelve con un enlace que puedes retocar hasta el último día sin avisar a nadie.
Invitaciones de terciopelo para bodas de plata: primero el color
El terciopelo se reconoce por el color antes que por la textura. Granate con oro viejo, verde botella con crema o azul medianoche con plata: elige un principal y un acento, y deja que el resto de la invitación se quede en silencio. Si quieres textil de verdad, llévalo a la mesa del banquete —mantel, servilletas de lino— y repite el mismo tono en la pantalla. El efecto se ve igual y no has impreso una sola tarjeta.
- Granate con oro viejo, verde botella con crema o azul medianoche con plata: un color principal y uno de acento, nada más.
- Si quieres ver terciopelo en la sala, escríbelo en el campo del código de vestimenta: 'Terciopelo o tonos joya' resuelve la duda de quien no sabe si sacar el traje bueno.
- Repite el tono elegido en la mesa (mantel, servilletas) y en la invitación digital: dos sitios, un solo color.
- Cinco minutos de prueba en modo gratis antes de decidir el diseño.
Dos fotos cuentan 25 años mejor que veinte
Sube la foto del día de la boda y una reciente de los dos. El contraste entre las dos hace un trabajo que no hace ninguna decoración. La invitación admite hasta 6 fotos, se encuadran solas dentro del marco y puedes decidir cuál va de portada y sustituir cualquier otra después.
Cada dato tiene su campo: rótulo, nombres, fecha, frase y lugar, con contador de caracteres para que nada se corte en pantalla. No escribas 'Bodas de plata' y ya está. Algo como 'Veinticinco años y seguimos eligiéndonos' dice más que cualquier ornamento, y es vuestro. Después encadena escenas con nombres reales —Umbral de cal, Cena larga, Último baile— y personaliza cada una con su texto y su foto.

Un color, dos fotos y una frase vuestra: con eso la invitación se parece a los 25 años que habéis vivido, no a una plantilla.
La hora cambió y nadie tiene que reenviar nada
Si el restaurante confirma la terraza dos días antes, editas la hora y el lugar, y quien abra el enlace ve la versión nueva. Cambiar el mapa, la dirección o el código de vestimenta no obliga a mandar otro mensaje ni a reimprimir sobres. Las confirmaciones llegan dentro de la misma invitación, en una lista ordenada, con las preguntas que hayas configurado. Elige un diseño, pruébalo gratis y publícalo cuando la fecha esté cerrada: 29,99 EUR, pago único.



