Aniversarios
Invitaciones de aniversario: renovar votos en la playa
Renovar votos con los pies en la arena: cómo repartir el texto, la hora, las fotos y el código de vestimenta, y recoger el RSVP sin perseguir a nadie.
Send The Joy · 4 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Faltan tres semanas y llevas la misma foto del atardecer enviada a cuatro grupos distintos. Ana y Luis cumplen veinte años casados y quieren volver a decirse sí en la Cala del Pino, descalzos, con la luz cayendo. La fecha está clara; lo que no está en ningún sitio es la hora exacta, el punto de encuentro ni el código de vestimenta.
Una invitación de aniversario bien hecha resuelve eso antes de que nadie pregunte. Todo en un enlace: el texto, la hora, el mapa, las fotos y las confirmaciones.
Invitaciones para renovar votos en la playa: el texto empieza con la marea
Antes de elegir tipografía, decide qué se lee de un vistazo. El rótulo va con un campo por dato: «Renovación de votos: Ana y Luis, 20 años». Nada de mezclar mayúsculas ni de reescribir la fecha cada vez que cambie. Debajo, una frase corta que se entienda con viento: «Nos volvemos a decir sí con los pies en la arena». El editor lleva contador de caracteres, así que ves si te pasas antes de publicar.
- Rótulo con los nombres y los años, cada dato en su campo.
- Frase corta para leer en la arena: «Nos volvemos a decir sí con los pies en la arena».
- Hora exacta: 18:30, cuando baja la luz. Si se retrasa, se cambia y los invitados ven la versión nueva.
- Lugar con nombre propio: Cala del Pino, punto de encuentro junto a las rocas.
La hora, el mapa y el código de vestimenta van en el mismo enlace
Si el chiringuito cambia de puerta, corriges el punto de encuentro en la invitación y ya está. No reenvías sobres ni avisas uno por uno. El código de vestimenta vive ahí también: «lino, descalzos y un toque coral». Y el aviso útil va como texto, no como pregunta: «traed calzado para la arena y una chaqueta para después del atardecer».
Esa es la diferencia con un PDF: el enlace es siempre el mismo y lo que se ve es la versión de hoy. Cambias hora, mapa o frase sin reimprimir nada.

El día se disfruta en la arena; la logística se resuelve en el enlace.
Fotos que huelen a sal y no se desencuadran
Puedes subir hasta 6 fotos propias y se encuadran solas en el marco. Una de la boda original, otra de los pies en la arena y una de los hijos o los testigos. Marcas cuál es la de portada y sustituyes cualquier foto cuando quieras: si encuentras una mejor del atardecer, la cambias. También puedes poner música de fondo, un vals lento, para que la invitación suene antes de abrirse.
El RSVP no se persigue con WhatsApp
Las confirmaciones llegan dentro de la misma invitación, en una lista ordenada. Se acabó contar mensajes sueltos o apuntar nombres en una servilleta. Las preguntas se configuran: «¿Nos acompañas?» y «¿Qué canción no puede faltar?». Los invitados abren el enlace en el navegador del móvil y responden; no instalan ninguna app.
Empieza por la portada: la foto de la boda original, otra de los pies en la arena y la frase que solo usáis vosotros. Pruébala gratis en modo prueba y, al comprar, se desbloquean todas las escenas. Son 29,99 EUR por invitación, pago único y sin suscripción. La web está en español, inglés, catalán, francés, italiano, portugués y alemán, y el contenido de la invitación se configura por idioma. Es 100% digital: si alguien quiere papel, la opción sensata es enlace para todos y unas pocas copias impresas para quien las vaya a guardar.



