Bodas
Invitación digital para segunda boda: precio y qué incluye
Cuánto cuesta una invitación digital para tu segunda boda, qué partidas puedes recortar sin que se note y por qué el enlace sustituye al sobre. Desde 29,99 €
Send The Joy · 25 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Quedan ocho semanas, tienes la lista de invitados en una nota del móvil y un cajón con ochenta sobres de la primera boda. Esta vez quieres saber solo una cosa: el precio de la invitación de boda digital para una segunda boda y qué te puedes ahorrar. Se resuelve en una tarde: eliges un diseño del catálogo, pruebas la portada gratis y mandas el enlace hoy mismo. Una invitación digital es una página web del evento, no un PDF.
El gasto de una segunda boda no se parece al de la primera. Ya sabes qué se mira, qué se tira y qué se guarda en un cajón. Y esa experiencia cambia las cuentas más de lo que parece.
Cuánto cuesta una invitación digital para una segunda boda
En Send The Joy son 29,99 € por invitación. Pago único, sin suscripción: el precio no sube porque la lista de invitados pase de cuarenta a ciento veinte. Con eso tienes una página propia del evento que se comparte con un enlace, un QR o un mensaje, y el invitado la abre en el navegador del móvil sin instalar ninguna app.
- Un pago de 29,99 € que no se repite cada mes ni cada año.
- Puedes probar el diseño gratis: editas la portada antes de pagar y ves cómo queda.
- Al comprar se desbloquean todas las escenas de la invitación.
- El invitado responde desde el navegador, sin registro y sin descargarse nada.
Qué entra en los 29,99 € de las invitaciones digitales
En el editor, que funciona en el navegador sin instalar nada, escribes cada dato en su campo: rótulo, nombres, fecha, frase y lugar. Hay contador de caracteres para no pasarte y vista previa al momento. Añades hasta seis fotos propias, que se encuadran solas en el marco, marcas cuál va de portada y puedes cambiarla después. También música y las preguntas del formulario de confirmación, configuradas por ti.
Lo que no entra: papel. No se imprime ni se envía nada. Si alguien quiere algo físico, la opción sensata es combinar: enlace para todos y tres o cuatro copias impresas para quien las vaya a guardar.

El sobre se abre una vez; el enlace se corrige hasta el día antes.
Cambios de última hora: lo que el papel no permite
Si el restaurante cambia de sala o la hora se mueve media hora, editas la escena y quien abra el enlace ve el dato corregido. No reenvías nada ni reimprimes. Cambiar el mapa, el código de vestimenta o la foto de portada la semana antes funciona igual: el enlace es siempre el mismo, y quien lo abrió en marzo ve lo mismo que quien lo abre dos días antes.
Las confirmaciones llegan dentro de la misma invitación, en una lista ordenada. Se acabó perseguir respuestas por WhatsApp una a una. Tú decides qué preguntas lleva el formulario y las respuestas aparecen ahí, no repartidas en veinte conversaciones.
Dónde recortar en una segunda boda sin que se note
Recorta en cantidad, no en trato. Enlace para todos y unas pocas copias impresas para los abuelos y los testigos: nadie más va a guardar la tarjeta. Recorta también en detalles que nadie conserva, como abanicos, tarjetitas de mesa o llaveros, que acaban en el fondo de un bolso antes del brindis. Y recorta en reenvíos: si algo cambia, se edita y punto.
Si estás organizando una segunda boda, la decisión que más tiempo y dinero te ahorra es una invitación digital de 29,99 € con pago único, enlace, QR y confirmaciones en una sola lista. Empieza probando el diseño gratis, mira cómo queda la portada con vuestros nombres y publica cuando lo tengas claro.



