Inspiracion
Invitación digital: qué incluye y qué no por 29,99 €
Una invitación digital son 29,99 € de pago único: página web propia con escenas, fotos, música y confirmaciones en el mismo enlace. Aquí ves qué entra y qué no
Send The Joy · 26 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Son las once y media de la noche y llevas veinte minutos escribiendo el mismo mensaje a tus invitados, uno por uno: «¿Vienes el sábado?». Una invitación digital resuelve eso. No es un PDF ni una imagen: es una página web propia del evento que se abre con un enlace en el móvil, sin instalar nada. Puedes crear y enviar la tuya hoy mismo desde el catálogo, con la fecha y el lugar ya decididos.
Aquí va lo que pagas, lo que no y dónde está el límite. Sin sorpresas al final.
Qué incluye una invitación digital: las piezas que sí pagas
Lo que compras es una página web del evento con escenas encadenadas que el invitado lee en orden. Los nombres de la colección son estos: Umbral de cal, Memoria del patio, Arco de promesas, Cena larga y Último baile. Cada escena lleva sus textos y sus fotos, y se edita campo por campo: rótulo, nombres, fecha, frase y lugar.
- Se abre con un enlace, un QR o un mensaje. El invitado no instala ninguna app: entra desde el navegador de su móvil y responde desde ahí.
- Hasta 6 fotos propias, de portada y decorativas. Se encuadran solas en el marco, puedes marcar cuál va de portada y cambiar cualquiera más adelante.
- Música y preguntas de RSVP configurables, para que el formulario encaje con tu evento y no con una plantilla genérica.
- El editor, Joy Studio, va en el navegador: vista previa al momento y contador de caracteres para que un nombre largo no te rompa el diseño.
Cuánto cuesta una invitación digital: 29,99 € de pago único
El precio es por invitación y se paga una vez. No hay suscripción, así que en marzo no aparece un cargo por un evento que ya pasó. Si estás comparando opciones, mira eso antes que el diseño.
Antes de pagar se prueba gratis: en modo prueba editas la portada sin soltar un euro y solo al comprar se desbloquean todas las escenas.

Una invitación digital de 29,99 € se paga una vez: no es una cuota que vuelve cada mes.
Las confirmaciones llegan dentro de la invitación, en una lista ordenada
Cada respuesta entra en una lista, en el mismo enlace, y ahí se ve quién viene y quién no. Se acaba el «¿tú vienes?» a las once de la noche. Las preguntas del formulario se configuran, así que el RSVP encaja con ese evento concreto.
Honestidad por delante: no hay recordatorios automáticos a quien no ha respondido. Lo que sí tienes es una lista clara para saber a quién escribir y a quién no.
Invitaciones digitales: lo que no incluyen, dicho antes de pagar
Es 100% digital: no imprime ni envía papel. Si alguien quiere guardar algo en las manos, la opción sensata es combinar el enlace para todos con unas pocas copias impresas para quien las vaya a conservar.
Tampoco hay lista de regalos, mesas asignadas, control de aforo ni recogida de menús o alergias en el RSVP. Y los invitados necesitan un móvil, una tablet o un ordenador con conexión: quien no mira el correo seguirá necesitando una llamada, y eso no lo resuelve ninguna web.
Si ya sabes la fecha y el lugar, el siguiente paso es ver la portada en modo prueba y decidir con la invitación delante, no con una lista de dudas. Son 29,99 €, se pagan una vez y se publica con un botón.



