Bodas
Probar tu invitación digital de boda gratis antes de pagar
Probar una invitación digital de boda gratis antes de pagar 29,99 €: editas la portada en el navegador, ves cómo queda y compruebas si tu tía confirma sola
Send The Joy · 26 de octubre de 2026 · 4 min de lectura

Quedan once días para la boda y todavía no sabes cuántos vienen a cenar. Tienes el diseño elegido y una duda razonable: ¿y si pago los 29,99 € y luego el nombre compuesto de mi prima no entra en la portada? Se puede probar una invitación digital de boda gratis antes de pagar, y desde el catálogo puedes tenerla creada y enviada hoy mismo.
La prueba no es una demo con el escaparate lleno de pegatinas: es el editor, con tus datos dentro, para que veas lo que vas a ver tú y lo que van a ver tus invitados.
Probar una invitación digital de boda gratis: portada sí, escenas no
En modo prueba editas la portada sin pagar: el rótulo, los nombres, la fecha, la frase y el lugar, con un campo por dato y un contador de caracteres que te avisa cuando te pasas. Todo ocurre en el editor del navegador, sin instalar nada, y la vista previa cambia al momento: escribes la fecha y la ves colocada sin recargar la página. Lo que no se desbloquea hasta comprar son las escenas encadenadas (Umbral de cal, Cena larga, Último baile): en prueba ves el principio, no la celebración entera.
- Escribe el nombre más largo de la familia y mira el contador: te dice si entra o si toca abreviar.
- Sube una foto vertical y otra horizontal: se encuadran solas en el marco y así decides cuál aguanta mejor como portada.
- Abre el enlace en el móvil de otra persona y confirma el RSVP como si fueras invitado, para ver el formulario tal y como lo verán ellos.
- Cambia la frase de la portada dos o tres veces: con la vista previa al momento ves el efecto sin publicar nada.
La prueba de verdad: la tía que no encuentra el botón de confirmar
Mándale el enlace por WhatsApp a la persona menos tecnológica de la lista y pídele que confirme desde su móvil. Si lo hace sin llamarte por teléfono, la invitación digital ya está resuelta: los invitados no instalan ninguna app, abren el enlace en el navegador que ya tienen y responden con el dedo.
Repite la prueba con alguien que lo abra en un ordenador: así compruebas si los nombres y la hora se leen bien en pantalla grande antes de mandarlo a ochenta personas. Las invitaciones digitales se comparten con un enlace, un QR o un mensaje, y si entre tus invitados hay quien lee en otro idioma, el contenido se configura por idioma; la web está en siete.

Probar la portada es gratis; pagar es solo para desbloquear la celebración entera.
Cuánto cuesta una invitación digital de boda: 29,99 € una vez
Pago único, sin suscripción. Los 29,99 € desbloquean todas las escenas y no caducan al mes. Las confirmaciones llegan dentro de la misma invitación, en una lista ordenada, y las preguntas del formulario de confirmación se configuran: decides qué quieres saber y lo lees todo en el mismo sitio. Se acaba el «¿tú vienes al final?» por WhatsApp y la libreta con tachones.
Cambiar la hora el día 12 sin reenviar un solo mensaje
Se puede editar después de enviar y el enlace sigue siendo el mismo. Cambiar la hora, el lugar o el mapa no obliga a reenviar nada: quien abra ese enlace ve la versión actualizada. Ni reimprimir, ni sobres nuevos, ni avisar uno por uno. La foto de portada se marca y se puede sustituir después; si cambias de idea con la del patio, no cambias de invitación.
Cuándo el papel sigue teniendo sentido
Si tu abuela va a guardar la invitación en un cajón, la opción sensata es combinar: enlace para todos y unas pocas copias impresas para quien las vaya a conservar. La invitación es 100% digital: no imprime ni envía papel.
Antes de pagar, prueba la portada con la persona menos tecnológica de la lista. Si confirma sola, el resto también. Cuando lo tengas claro, publicas con un botón y las respuestas te llegan dentro de la misma página.



