Bodas
Invitación digital: presupuesto de una boda de 150
Una invitación digital cuesta 29,99 € una sola vez. Desglosamos qué partidas desaparecen cuando tienes 150 invitados y cómo compararlo con el papel
Send The Joy · 10 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Abre la hoja de cálculo. 150 filas, 150 nombres, y una columna todavía en blanco: lo que te cuesta invitar a cada uno. Antes de llamar a la imprenta, mira la otra vía, porque una invitación digital se crea y se envía hoy mismo desde el catálogo: eliges diseño, escribes los datos y compartes un enlace. Aquí tienes el presupuesto de invitaciones de boda digital puesto al lado del papel, partida por partida, para que sepas qué mirar primero.
La diferencia de fondo es simple. En papel pagas por unidad y por envío, y cualquier cambio se paga otra vez. En digital pagas una vez y el enlace llega igual de rápido a los 150. Con eso claro, el resto es revisar las columnas y ver dónde se va el dinero.
Invitación digital frente a papel: las partidas que van a tu presupuesto
En digital la única cifra fija es la invitación: 29,99 €, pago único y sin suscripción. El mismo enlace, el mismo QR o el mismo mensaje se comparte con los 150 invitados, sin copias ni tirada mínima. En papel, cada invitado tiene su unidad: diseño, impresión, sobre, sello y envío. Cuando pidas presupuesto, pide el precio por unidad y que te desglosen los extras por separado, porque es ahí donde la cuenta se descontrola.
- Digital: 29,99 € una sola vez, sin suscripción y sin coste por invitado.
- Papel: diseño, impresión, sobre, sello y envío, multiplicado por cada una de las 150 unidades.
- Cambios de última hora: en papel, cambiar la hora o el lugar obliga a reimprimir o a avisar uno por uno.
- Extras que se suman: caligrafía, papel especial, cera, doble sobre o mapa impreso.
Qué entra en la invitación digital de 29,99 € (y qué no)
Lo que recibes es una página web propia para tu boda, no un PDF ni una imagen. Se comparte con un enlace, un QR o un mensaje, y funciona con escenas encadenadas que el invitado va abriendo. Dentro personalizas los textos con un campo por dato (rótulo, nombres, fecha, frase y lugar), subes hasta 6 fotos tuyas, pones música y configuras las preguntas del formulario de confirmación. La web está en 7 idiomas y el contenido de la invitación también se puede configurar por idioma, algo que se agradece si hay invitados de fuera.
Lo que no entra es papel. No se imprime ni se envía nada físico, y nadie tiene que instalarse una app: los invitados abren el enlace en cualquier navegador y confirman desde el móvil. Solo necesitan conexión. Si quieres un recuerdo en papel, la combinación que funciona es el enlace para todos y unas pocas copias impresas para quien las vaya a guardar.

Con 150 invitados no pagas 150 invitaciones: pagas una y la compartes.
Dónde se dispara el presupuesto en papel con 150 invitados
Los sellos y el envío son la partida que más crece: 150 direcciones, con pesos y destinos distintos, y una tarifa que casi nunca es la misma para todos. Y luego está la partida invisible, las horas de escribir sobres, resolver dudas por WhatsApp y apuntar quién viene. Ahí es donde una invitación digital se lleva la comparación, porque el RSVP llega dentro de la misma invitación, en una lista ordenada, sin perseguir a nadie. Además, si cambias la hora, el lugar, el mapa, el código de vestimenta o una frase, editas y el enlace sigue siendo el mismo: los invitados ven la versión actualizada sin que reenvíes nada. Cuesta 29,99 € con pago único, puedes probar el diseño gratis en modo prueba y publicar cuando lo tengas claro.



