Bodas
Invitación digital: presupuesto de la barra libre de boda
Invitación digital: Tu catering te pide el número definitivo y tú tienes una lista de hace un mes. Con una invitación digital, cada confirmación actualiza el presupuesto de la barra libre
Send The Joy · 11 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Faltan cinco días para la boda y tu catering te escribe para cerrar cifras. Necesita saber cuánta gente va a la barra libre, y tú tienes una lista de hace un mes, cuatro confirmaciones perdidas entre audios de WhatsApp y dos primos que dijeron que «igual se pasan». Con una invitación digital montas el RSVP hoy mismo desde el catálogo, la compartes con un enlace o un QR y cada respuesta cae en una lista ordenada que abres cuando quieras, desde el móvil.
El problema no es la barra libre en sí: es el desfase. Presupuestas con un número viejo, el número real llega tarde y la diferencia la pagas tú, sin margen para negociar nada la semana del evento.
Por qué el presupuesto de la barra libre se descuadra con cada confirmación tardía
Pregunta a tu catering cómo te lo cobra, porque el cálculo cambia. Si la barra va por persona, cada confirmación de última hora es factura: copas, refrescos, hielo, vasos. Si va por consumo real, el riesgo se da la vuelta: compras de más y te sobra género. En el primer caso necesitas la lista lo más cerrada posible; en el segundo, un número realista para no pedir de más. Lo que no funciona en ninguno de los dos es decidir a ojo.
- Número de confirmaciones reales a día de hoy, no el de la lista que hiciste hace un mes.
- Si tu catering cobra la barra libre por persona o por consumo real.
- Consumo estimado por invitado: copas, refrescos y agua.
- Margen del 5-10% para quien confirma en el último momento.
Cómo usar el RSVP de tu invitación digital para cuadrar la barra libre
Configura las preguntas del formulario de confirmación pensando en la barra. Cuántos adultos vienen al brindis, cuántos niños, y si cada invitado va a beber alcohol o prefiere refrescos. Cuanto más concreta sea la pregunta, menos tienes que suponer después.
Las respuestas llegan dentro de la misma invitación, en una lista ordenada, y los invitados responden desde el móvil sin instalar ninguna app. Si alguien no contesta, lo ves en la lista y le escribes un mensaje a mano: no hay recordatorios automáticos, así que la revisión es tuya. Y si cambias la hora del brindis, el lugar o el mapa, editas la invitación y el enlace sigue siendo el mismo. Nadie lleva una versión antigua en el bolsillo.

La lista de confirmaciones no es papeleo: es la cifra con la que decides cuántas botellas suben a la furgoneta.
Cuánto cuesta una invitación digital frente a las invitaciones de papel
Una invitación digital cuesta 29,99 € por invitación, pago único, sin suscripción. No hay papelería ni envíos que cuadrar, y puedes editarla después de publicarla sin reenviar nada a nadie. Puestos a comparar, mira lo que te cuesta servir copas de más por haber contado a ojo. Abre la lista de confirmaciones, añade tu margen para los últimos y cierra el número con el catering. Si todavía no la tienes montada, puedes crearla y enviarla hoy desde el catálogo.



