Aniversarios
Invitación digital para renovar votos: precio real
Una invitación digital para renovación de votos cuesta 29,99 EUR una sola vez: cambias fecha, lugar o menú y el mismo enlace sigue valiendo
Send The Joy · 24 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Faltan once días para la renovación de votos y el restaurante ha movido el aperitivo a las 13:30. Tienes la lista de invitados en una nota del móvil, la dirección antigua en un mensaje de hace tres semanas y una tarjeta con la hora vieja. Con una invitación digital para renovación de votos eso se arregla en dos minutos: cambias la hora y todos ven la versión buena. Puedes crearla y enviarla hoy mismo desde el catálogo. Y cuánto cuesta tiene respuesta corta: 29,99 EUR por invitación, una sola vez, seáis 22 o 70.
Aquí va lo que entra en ese precio, qué pasa cuando el plan cambia a última hora y por qué este segundo «sí, quiero» no necesita la maquinaria de una primera boda.
Qué entra en los 29,99 EUR de una invitación digital para renovación de votos
El importe es por invitación, no por invitado. Da igual que seáis veintidós en una mesa larga o setenta entre familia y amigos: añadir nombres a la lista no sube la factura. Es un pago único, sin suscripción ni cuota que se active sola tres meses después de la celebración. Por ese precio tienes una página web propia del evento con escenas encadenadas —portada, memoria del patio, arco de promesas, cena larga— donde cambias rótulo, nombres, fecha, frase y lugar campo por campo.
- Hasta 6 fotos propias: portada y fotos decorativas, y puedes sustituir cualquiera más adelante.
- Música y un formulario de confirmación con las preguntas que decidas configurar.
- Editor en el navegador, sin instalar nada, con vista previa al momento y contador de caracteres.
- Web en siete idiomas, con el contenido de la invitación configurable por idioma.
Cuánto cuesta una invitación digital frente a la papelería de una renovación de votos
Con papel, el gasto se reparte en trozos que no controlas: prueba de imprenta, sobres, sellos y otra tanda si cambias la hora del aperitivo o el nombre del restaurante. Aquí no hay reimpresión ni reenvío de sobres. Si el mapa estaba mal, o el código de vestimenta pasa a «sombrero obligatorio», editas y el enlace sigue siendo el mismo.
Si alguien de la familia quiere algo en papel para guardar, la opción sensata es combinar: enlace para todos y dos o tres copias impresas por tu cuenta. La invitación es 100% digital, no imprime ni envía nada. Si lo que buscabas era una tarjeta con sobre, conviene saberlo antes de pagar.

El segundo «sí, quiero» no pide protocolo de primera vez: pide contar bien la fecha, el lugar y la promesa.
Invitaciones digitales que aguantan los cambios de última hora
La renovación se organiza en paralelo a la vida normal: se cae un proveedor, se mueve la ceremonia a las 12:30 y los invitados ven la versión actualizada sin recibir un segundo mensaje. Nadie tiene que instalar nada: la tía que solo usa WhatsApp abre el enlace en el navegador del móvil y confirma desde ahí. Las confirmaciones llegan en una lista ordenada dentro de la propia invitación, no repartidas entre veinte conversaciones que hay que ir contando a mano.
Cuando los invitados viven en dos países
La web está en siete idiomas y el contenido se configura por idioma: la rama francesa lee la suya y la española la suya, con el mismo enlace. No hay gasto de envío internacional ni plazo de correo: se comparte con un enlace, un QR impreso en la mesa del restaurante o un mensaje directo. Quien no pueda asistir entra, lee la historia de la pareja y responde que no; ese mensaje os llega igual.
Si ya tienes fecha y lugar para ese segundo «sí, quiero», una invitación digital de 29,99 EUR te deja el gasto cerrado y a prueba de cambios. Pruébala gratis con vuestros nombres en la portada, mira cómo queda y desbloquea todas las escenas cuando lo tengas claro.



