Bodas
Invitación digital con plano de mesas: precio de verdad
Invitación digital: El plano de mesas no cabe en un PDF: o lo conviertes en pantalla o el invitado busca su nombre a ciegas. Esto es lo que cuesta una invitación digital y qué entra
Send The Joy · 29 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Sábado, 19:40, en el patio de la finca. Tu prima abre el enlace, ve la portada, la foto del patio, la hora. Y entonces llega lo de siempre: «¿y yo dónde me siento?». El plano estaba en un PDF que se descargó hace tres semanas y ya no encuentra. Por eso merece la pena mirar el precio de la invitación digital de boda con plano de mesas antes de encargar nada: no es lo mismo pagar por una imagen bonita que por una página donde el invitado lee su mesa en la misma pantalla donde confirma. En el catálogo puedes crear y enviar la tuya hoy mismo.
Aquí va lo que cuesta, qué entra en ese precio y qué no hace, para que decidas con los números delante y no con una promesa.
Qué estás pagando cuando pides una invitación digital con plano de mesas
No pagas un archivo. Pagas una página web de tu evento que se abre con un enlace, un QR o un mensaje, y que el invitado ve en su móvil sin instalar nada. El plano vive dentro, en la misma escena donde están la hora y el sitio, así que nadie tiene que bucear en el correo buscando un adjunto.
- Todas las escenas, no una portada suelta: portada, memoria del patio, ceremonia y cena se editan en el mismo Joy Studio desde el navegador.
- Hasta 6 fotos propias, música y preguntas de confirmación configurables dentro del mismo precio, sin módulos que se paguen aparte.
- El plano como foto o como texto propio dentro de una escena, pensado para leerse a tamaño de móvil.
- Un enlace que sigue siendo el mismo cuando cambias algo, aunque ya lo hayas mandado al grupo de la familia.
Cuánto cuesta una invitación digital de boda con plano de mesas: 29,99 €
29,99 € por invitación, pago único. Sin suscripción mensual ni renovación cuando llega la semana de la boda. Y se puede probar gratis: en modo prueba editas la portada sin pagar, y solo al comprar se desbloquean todas las escenas de la invitación.
El enlace sigue vivo después del último baile. Si en septiembre quieres repasar la lista de confirmaciones, no vuelves a pagar nada por consultarla.

El plano no cabe en un PDF: o lo conviertes en pantalla o el invitado busca su nombre a ciegas.
Invitaciones digitales frente al PDF: el plano se lee o no se lee
En un PDF el invitado hace zoom, se pierde entre columnas y acaba escribiendo al novio por WhatsApp para preguntar dónde se sienta. En la invitación el plano se lee sin ampliar, en la misma pantalla donde confirma. Y si el viernes cambias una mesa, editas y el enlace sigue siendo el mismo: nadie reenvía un archivo ni reimprime nada.
Lo que no hace, y cómo montarlo en una tarde
No imprime ni envía papel: si quieres un plano grande en la entrada del banquete, la opción sensata es enlace para todos y unas pocas copias impresas aparte. Tampoco asigna mesas por invitado ni escanea entradas; el plano se sube como imagen o texto y cada uno lo lee en su móvil. Hace falta un móvil, una tablet o un ordenador con conexión. Dicho eso, montarlo lleva una tarde: eliges diseño filtrando por estilo, pruebas la portada gratis y al comprar se abren todas las escenas para escribir textos, subir fotos y colocar el plano. Cambiar hora, lugar, mapa, código de vestimenta o la frase de la portada no obliga a reenviar nada. Las confirmaciones llegan dentro de la propia invitación, en una lista ordenada, con las preguntas que hayas configurado.
Antes de encargar nada, prueba una portada gratis en Joy Studio, sube tu plano y míralo en el móvil como lo verá tu tía. Si te encaja, son 29,99 € una sola vez, con el enlace vivo hasta el último baile.



