Bodas
Invitación digital de boda: precio con menú degustación
Invitación digital de boda a 29,99 EUR, pago único: así encaja el precio en un presupuesto que ya se ha gastado casi todo en el menú degustación
Send The Joy · 24 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Tenéis la hoja de cálculo abierta y el banquete ya tiene número: menú degustación, dos pases extra y barra libre. El DJ está apuntado dos filas más abajo. Y hay un hueco en blanco que nadie ha rellenado, el de la papelería. Ahí aparece el precio de la invitación digital de boda con menú degustación, casi siempre tarde, cuando el presupuesto ya va justo. Puedes crear la invitación y enviar el enlace hoy mismo desde el catálogo, sin esperar a cerrar la cuenta.
Piensa en cómo se mueve cada línea. El cubierto sube con cada comensal y con cada pase. La invitación, no: son 29,99 EUR por invitación, pago único, con 80 nombres o con 120. Por eso conviene decidirla a la vez que el menú y no tres semanas después.
El menú degustación se cierra antes que la invitación digital
Es el orden lógico: primero el sitio, luego el menú, y al final se avisa a la gente. El problema es que la papelería llega con el presupuesto ya repartido y cualquier precio parece de más. Si llevas la cuenta en una hoja de cálculo, dale a la invitación su propia fila. No es decoración: es el canal por el que van a llegar las confirmaciones y por el que se avisa de un cambio de hora.
- El cubierto, la barra libre y el DJ se firman antes que la papelería. La invitación llega la última y se lleva el susto.
- Un menú degustación se negocia por comensal y sube con cada pase extra; un precio fijo por invitación no se mueve cuando la lista pasa de 80 a 120.
- Si la cuenta vive en una hoja de cálculo, la invitación merece su línea: no es un adorno, es el canal de las confirmaciones.
- Cambiar la hora con papel se paga dos veces: reimprimir y avisar uno a uno. Con enlace, se edita y ya está.
Precio de las invitaciones digitales: qué entra en los 29,99 EUR
En Send The Joy son 29,99 EUR por invitación, pago único y sin suscripción. No hay cuota que siga corriendo cuando la boda ya pasó. Ese precio cubre una página web propia del evento: escenas encadenadas, hasta 6 fotos, música y preguntas de RSVP configurables. Nada de PDF ni de imagen: es una web con su propia dirección. El contenido se puede configurar en 7 idiomas.
No hay papel, ni impresión, ni envío. El ahorro no está en un descuento: está en que desaparecen los sobres, los sellos y las segundas tandas para los invitados que faltaban. Los invitados abren el enlace en el navegador del móvil, sin instalar nada. Y si en casa hay quien quiere papel, la opción sensata es combinar: el enlace para todos y unas pocas copias impresas para quien las vaya a guardar.

Un precio fijo por invitación pesa menos que un menú que sube con cada pase.
Las confirmaciones llegan a la invitación, no al chat de tu prima
El invitado abre el enlace y responde desde ahí. Las respuestas se quedan dentro de la invitación, en una lista ordenada, y no hay que recomponer el censo con capturas de pantalla. Las preguntas del formulario se configuran una a una: cada pareja decide qué necesita saber. No hay que perseguir respuestas por WhatsApp. Si cambias la hora, el mapa o el código de vestimenta, editas y el enlace sigue siendo el mismo. Empieza probando el diseño gratis y publica cuando lo tengas claro.



