Bodas
Invitación digital de boda: precio y lista de canciones
Una invitación digital de boda cuesta 29,99 EUR, pago único, y la lista de canciones no sube el precio: el trabajo está en integrar música y escenas. Se edita después sin reenviar nada
Send The Joy · 15 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Son las once de la noche y tu prima te escribe por WhatsApp: «¿y si suena la canción que bailamos de pequeños?». Tú estás a otra cosa, pero la duda tiene sentido. De ahí sale la pregunta de cuánto cuesta una invitación digital de boda con lista de canciones, y la respuesta corta es que la música no encarece nada. Una invitación digital se puede crear y enviar hoy mismo desde el catálogo: eliges diseño, pruebas la portada gratis y pagas cuando la tengas clara.
Lo que sube no es el precio: es el trabajo de decidir dónde suena cada cosa y cómo se encadenan las escenas. Y eso lo haces tú desde el navegador, sin instalar nada y con la vista previa al momento.
Cuánto cuesta una invitación digital de boda: el precio, sin trampa
29,99 EUR por invitación y pago único. No hay suscripción mensual ni un euro extra por cada invitado que abre el enlace. Dentro del precio entra la página web del evento con sus escenas encadenadas, hasta 6 fotos propias, la música y las preguntas de confirmación configurables. Lo que no entra: papel. Si quieres unas copias impresas para quien las vaya a guardar, van aparte y las decides tú.
- Página web propia del evento con escenas encadenadas y textos personalizables: rótulo, nombres, fecha, frase y lugar.
- Hasta 6 fotos propias, con la foto de portada marcable y cualquier foto sustituible después.
- Música y preguntas de confirmación configurables, con las respuestas en una lista ordenada dentro de la invitación.
- Edición después de enviar el enlace, sin reenviar nada ni reimprimir sobres, y web en 7 idiomas.
Precio de las invitaciones digitales con música: qué cambia y qué no
Da igual que la lista la miren 40 personas o 180: el enlace es el mismo y el precio también, porque aquí no hay tarifa por aforo. El trabajo real está en decidir dónde suena cada cosa: música suave en la escena «Cena larga» y el tema elegido en «Último baile», cambiando textos y fotos en cada una.
Si quieres que los invitados propongan temas, añade una pregunta en el formulario de confirmación («¿Qué canción no puede faltar?») y montas tú la lista con lo que llegue. Sin perseguir mensajes sueltos en el grupo.

La lista de canciones no sube el precio: sube el trabajo de integrarla bien.
Un caso concreto: del «¿y si suena esta?» al último baile
Tu prima pregunta si entra la canción que bailasteis de pequeños: la dejas puesta en la escena, publicas el cambio y el enlace sigue siendo el mismo, sin reenviar nada. Si la cena se retrasa media hora, cambias la hora y el lugar en el editor y quien abra el enlace ve la versión actualizada. ¿Cambias de idea con la foto de portada dos días antes? Se sustituye y los invitados ven la nueva al instante.
Invitación digital frente a papel: dónde se va el dinero
En papel, cada cambio de hora, lugar, mapa o código de vestimenta es una reimpresión o una ronda de mensajes. Aquí el enlace se actualiza y ya está, y las confirmaciones llegan dentro de la misma página, en una lista ordenada, sin perseguir a nadie por teléfono. Si en casa hay quien necesita papel, la combinación sensata: enlace para todos y unas pocas copias impresas para quien las vaya a guardar.
Si ya tienes los nombres, la fecha y la canción del último baile, el resto se decide en el editor y se ve al momento. Puedes probar la portada gratis antes de pagar. Cuando lo tengas claro, una invitación digital de Send The Joy cuesta 29,99 EUR, pago único, y el enlace sigue siendo el mismo cada vez que cambies algo.



