Despedidas
Invitación digital: precio de una despedida en casa rural
Invitación digital de despedida de soltera en casa rural por 29,99 EUR: cómo repartir el gasto entre 15 sin perder el hilo y con un solo enlace en el grupo
Send The Joy · 8 de noviembre de 2026 · 3 min de lectura

Faltan tres semanas, sois quince y el grupo de la despedida acumula mensajes sin leer: a qué hora se entra en la casa, si hay sábanas, cuánto pone cada una. Todo eso cabe en una invitación digital de despedida de soltera en casa rural: la hora, la dirección, las fotos del porche y el importe del bizum, escritos una sola vez. Se monta y se envía hoy mismo desde el catálogo, y la que viene en coche desde otra provincia la abre en el móvil sin descargar nada.
Estas son las cuentas: qué cuesta, cómo se reparte entre quince y qué se resuelve con un enlace en lugar de cuarenta mensajes.
El precio de una invitación digital: 29,99 EUR y punto
29,99 EUR por invitación, pago único. No hay cuota mensual ni renovación cuando se acaban los tres días de casa rural. El precio es el mismo si sois ocho o si sois quince. Y con las invitaciones digitales no hay que sumar sellos, imprenta ni una segunda tirada si el dueño de la casa cambia la hora de entrada: se edita y el enlace sigue siendo el mismo.
- Precio cerrado: 29,99 EUR por invitación, pago único y sin suscripción.
- Prueba gratuita: se edita la portada sin pagar y al comprar se desbloquean todas las escenas.
- Hasta 6 fotos propias de la casa y del grupo, con la portada marcable y sustituible después.
- Formulario de confirmación con preguntas configurables y las respuestas en una lista ordenada.
Cuánto cuesta una invitación digital y cómo repartirla entre 15
La señal de la casa, la limpieza y la fianza van explicadas en el mismo mensaje que el enlace: quien confirma ya sabe qué pone y qué no. El reparto se cierra con un bizum de la organizadora, no con una encuesta. Dos euros por cabeza es menos que la bolsa de hielo y los limones de la primera noche, y con la cifra escrita nadie discute.
Las preguntas del formulario se configuran a medida: si comes el sábado, si duermes las dos noches o si llegas el domingo al vermut. Las respuestas aparecen en una lista ordenada dentro de la propia invitación, así que el reparto de camas y raciones se resuelve de un vistazo. La compra —quién lleva el pan, quién el cava, quién el hielo— se decide en el chat; quién viene de verdad queda recogido ahí.

Con un enlace y dos euros por cabeza, la despedida deja de gestionarse en el grupo y empieza a celebrarse.
Cambiar el plan a última hora no cuesta un euro más
Si la casa adelanta el check-in a las 16:00, se cambia la hora en el editor y nadie reenvía nada: el enlace del grupo sigue valiendo. Se sustituye la foto de portada por la del porche real y las invitadas ven la versión nueva al abrirla. Cambiar el mapa, el código de vestimenta o la frase de la portada tampoco obliga a repetir el mensaje ni a imprimir copias nuevas.
No hay app que instalar ni PDF que se pierda entre memes: quien llega desde otra provincia abre el enlace en el móvil y confirma en dos toques. Si alguien quiere papel, imprime cuatro copias para quien las vaya a guardar; el resto, por enlace. Monta la tuya hoy, prueba la portada gratis y publica cuando el reparto esté hablado y el bizum, hecho.



