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Invitación digital de cumpleaños 55: precio y qué mirar
Una invitación digital de cumpleaños de 55 años cuesta 29,99 €, se paga una vez y resuelve menú, acompañantes y regalo en una sola página que puedes editar después
Send The Joy · 30 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Faltan tres semanas para el sábado 12 y el grupo de WhatsApp del cumpleaños ya va por el mensaje 47. Que a qué hora, que si el menú lleva pescado, que si la prima de Valladolid viene con su marido. La mesa está reservada y la tarta encargada; lo único que falta es el texto que todos van a mirar dos veces. Una invitación digital de cumpleaños de 55 años resuelve ese lío con una sola página, y la puedes montar y enviar hoy mismo desde el catálogo, sin esperar a que llegue nada por correo.
El precio de una invitación digital de cumpleaños 55 años es 29,99 €, se paga una vez y ya está. Ni cuota mensual, ni renovación, ni sobre que reenviar cuando cambies la hora. Lo que compras es una página web propia con su enlace, sus fotos y su formulario dentro.
Cuánto cuesta una invitación digital de cumpleaños 55 años
Los 29,99 € incluyen la página entera: escenas encadenadas (portada, cena larga, último baile), hasta seis fotos tuyas, música y las confirmaciones. Tú decides qué foto va en la portada y puedes sustituirla más adelante. En modo prueba editas la portada gratis para ver si el diseño aguanta tu texto; al pagar se desbloquean todas las escenas.
- Portada con el nombre, el 55 y la fecha claros, no un «¡Estás invitado!» sin más.
- Hora y lugar escritos igual que en la reserva del restaurante: si pone 14:00, que no ponga 13:30.
- Una línea sobre el regalo antes de que alguien pregunte.
- El enlace abierto desde tu propio WhatsApp, con el formulario rellenado una vez, para ver lo que ve el invitado.
Lo que no incluye, dicho claro
Aquí no hay papel. Si tu tía de Valladolid quiere el cartón para la nevera, lo sensato es enlace para todos y tres o cuatro copias impresas para quien las vaya a guardar. Tampoco hay avisos automáticos para quien no contesta: ese mensaje lo escribes tú, con la ventaja de que la lista de confirmados ya está ordenada en un sitio y no repartida en cinco chats.
Y hace falta conexión. Las invitaciones digitales se comparten con un enlace, un QR o un mensaje, y cada invitado lo abre en el navegador de su móvil, su tablet o su ordenador, sin instalar nada. Para el primo de Buenos Aires es un enlace; para la abuela, un sobrino con el móvil delante en la sobremesa. Si tienes familia fuera, el contenido se puede configurar por idioma —español, inglés, catalán, francés, italiano, portugués o alemán— y cada uno lo lee en el suyo.

Una invitación digital no hace magia: pone el menú, la hora y el «¿vienen con pareja?» en un solo sitio, y deja de sonar el móvil.
Menú, acompañantes y regalo: cada cosa en su escena
El menú y la hora van en la escena de la cena, con contador de caracteres para que el texto no se coma el diseño. Si vienen solos o con pareja, lo preguntas en el formulario de confirmación y las respuestas se ordenan solas. A los 55 la lista mezcla hermanos, compañeros de oficina y primos que no ves desde 2009: a todos les llega el mismo enlace y todos leen la versión actualizada, sin reimprimir. Monta la tuya esta tarde desde el catálogo, pruébala gratis y envía el enlace cuando los textos estén como quieres.



