Bodas
Invitación digital: precio del control de acceso con QR
Invitación digital: El QR que abre la invitación ya va incluido en los 29,99 EUR. Repasamos qué pagas con una invitación digital de boda, qué se contrata aparte y cómo probarla gratis
Send The Joy · 25 de octubre de 2026 · 4 min de lectura

Faltan diez minutos para las nueve y el autobús con la mitad de los invitados acaba de aparcar. Tú buscas en el móvil quién confirmó y quién no, mientras alguien pregunta dónde se sienta. En ese momento se entiende por qué el precio de una invitación digital de boda con control de acceso QR varía tanto según lo que te ofrezcan: hay dos cosas distintas metidas en la misma frase. La tuya puedes crearla y enviarla hoy mismo desde el catálogo; la otra se decide aparte.
Vamos a separarlas. Una la resuelve la invitación. La otra se contrata fuera y se cobra por evento. Saber cuál es cuál te evita pagar dos veces por lo mismo y llegar al día de la boda con la lista a medias.
Cuánto cuesta una invitación digital de boda: el QR del enlace no es el de la puerta
El QR que pones en el save the date o en el grupo de WhatsApp abre la invitación en el navegador del móvil. Eso ya va incluido y no se cobra aparte. El escaneo en la entrada es otro sistema: lector, personal y una lista que tiene que estar sincronizada, y se paga por evento. Cuando pidas presupuesto de control de acceso QR, pregunta esto antes de comparar cifras.
- Si el precio incluye los dispositivos de lectura y quién los maneja a las 20:30, justo cuando llega el autobús con media lista.
- Si la lista que se escanea es la misma que has ido cerrando en las confirmaciones o si alguien tendrá que pasarla a mano la noche anterior.
- Cuánto cuesta el evento completo y no un mes: es un servicio de un día, no una cuota que se renueva.
- Si tu boda es una cena sentada de 90 personas, piensa si el escaneo resuelve algo. Muchas veces el problema real es tener las confirmaciones claras antes de cerrar el menú.
El precio de una invitación digital con QR, pieza por pieza
En Send The Joy, las invitaciones digitales cuestan 29,99 EUR por invitación, pago único y sin suscripción. No hay cuota mensual que se alargue hasta el día del 'sí, quiero'. Dentro van las escenas de la invitación, hasta 6 fotos propias que se encuadran solas en el marco, música y las preguntas de confirmación que decidas configurar. Puedes editar después de enviar y el enlace sigue siendo el mismo: si cambias la hora de la ceremonia, el invitado abre la versión nueva sin que le mandes nada.
Fuera del precio se queda el papel. Aquí no se imprime ni se envía nada. Si tu tía quiere una copia para la nevera, la opción sensata es enlace para todos y unas pocas copias impresas para quien las vaya a guardar: es la alternativa a las invitaciones de papel que menos guerra da. Y hay algo que sí entra y casi nadie mira: la web está en siete idiomas (español, inglés, catalán, francés, italiano, portugués y alemán) y el contenido se configura por idioma, útil si tienes invitados que solo leen en inglés.

El QR que abre la invitación ya está en los 29,99 EUR; el escaneo en la puerta es otro presupuesto y otra decisión.
Cómo decidir si necesitas escaneo (y por qué todo empieza en el RSVP)
Con una lista cerrada y las mesas decididas, tu inversión sensata es la invitación con las confirmaciones dentro y un QR para abrirla; el escaneo en puerta puedes dejarlo pasar. Con barra libre, after abierto y amigos de amigos, tiene más sentido planteárselo, y conviene pedirlo con presupuesto cerrado por escrito. En los dos casos, el control empieza antes de la puerta: las confirmaciones llegan a una lista ordenada dentro de la propia invitación, con las preguntas que hayas configurado, y cierras el menú con nombres en vez de con suposiciones, sin perseguir a nadie por WhatsApp. Si quieres ver cómo queda, edita la portada gratis en modo prueba; al comprar se desbloquean todas las escenas.



