Aniversarios
Invitación digital bodas de oro: precio, misa y banquete
Una invitación digital para bodas de oro cubre la misa de las doce y el banquete de las dos con un solo enlace: 29,99 €, pago único, sin suscripción
Send The Joy · 11 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Son las doce y cuarto y la iglesia está llena. A las dos, esa misma gente tiene que cruzar la ciudad hasta el restaurante. En medio, tu hija pregunta cuántos sois y tú cuentas con los dedos porque la lista se quedó en casa. Una boda de oro son dos convocatorias, dos horas y dos direcciones, y todo el mundo espera saberlo sin tener que llamarte. El precio de una invitación digital para bodas de oro se cierra en una cifra: 29,99 €, pago único y sin suscripción. Puedes montarla y enviarla hoy mismo desde el catálogo.
Antes de comparar nada, separa tres partidas: la misa y las flores, el banquete por comensal y todo lo que cuesta avisar, confirmar y perseguir respuestas. Las dos primeras se negocian con la parroquia y con el restaurante. La tercera depende de ti, y casi siempre se decide en la última semana.
Cuánto cuesta una invitación digital para bodas de oro: misa y banquete
El menú manda en el presupuesto, pero el aviso también cuesta. Pide el precio por persona con pan, bebida, tarta y servicio incluidos, y ajusta quitando platos, no quitando nietos. Después cierra a quién viene de fuera: si sois sesenta comensales y doce duermen en hotel, esa cuenta hay que tenerla clara antes de fijar la hora de la misa.
- Separa las tres partidas antes de comparar: misa y flores, banquete por comensal, y avisar y confirmar.
- Pide el precio por persona con pan, bebida, tarta y servicio dentro. El menú se ajusta quitando platos.
- Pregunta si el cubierto se cobra igual cuando alguien avisa el mismo día de que no viene.
- Fija la hora de la misa después de saber cuántos duermen fuera: hotel, coches y aperitivo van atados.
Dos convocatorias, un solo enlace
La iglesia y el restaurante están en sitios distintos y a horas distintas. Las invitaciones digitales encadenan las dos escenas en la misma página: la hora de la misa arriba, la del cóctel debajo y la dirección con su enlace al mapa lista para abrir. Si el restaurante adelanta el cóctel media hora, editas el texto y el enlace sigue siendo el mismo. Nada de reenviar sobres ni de avisar uno por uno.
Los nietos que viven fuera abren el enlace en el móvil y confirman sin instalar ninguna app. Las respuestas llegan dentro de la propia invitación, en una lista ordenada, y las preguntas del formulario se configuran a medida. Te quitas de encima las llamadas para explicar dónde es y la ronda de mensajes preguntando a qué hora era.

Misa y banquete caben en un mismo enlace: se edita una vez y todos ven la versión buena.
Regalos, menús y lo que la invitación no hace
Si preferís que no haya regalos, escribidlo en una escena y dejad de contestar el mismo mensaje cuarenta veces. Lo que la invitación no hace es recoger menús, alergias, intolerancias o cunas: eso se habla con el restaurante y con la familia, no se esconde en un formulario. Y si alguien va a guardar el recuerdo en papel, la opción sensata es combinar: unas pocas copias impresas para los homenajeados y el enlace para todos los demás.
El precio de una invitación digital: 29,99 €, pago único
29,99 € por invitación, pago único y sin suscripción, tanto si la misa reúne a cuarenta personas como a noventa. Se prueba gratis: en modo prueba editas la portada sin pagar y, al comprar, se desbloquean todas las escenas. Se personaliza en el navegador con Joy Studio, sin instalar nada: hasta 6 fotos propias, música, textos campo a campo y preguntas de confirmación configurables. Se publica con un botón y las respuestas llegan solas. Con la fecha, las dos horas y una foto antigua de la pareja, puedes tenerla enviada esta tarde.



