Bodas
Invitación digital de boda: precio y WhatsApp no basta
Invitación digital de boda: 29,99 € por invitación, pago único. Te contamos qué incluye y por qué el grupo de WhatsApp se queda corto a la hora de confirmar
Send The Joy · 30 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Son las once y media de la noche y el grupo de la boda lleva cuarenta y siete mensajes. Entre un audio de cuatro minutos y un meme de la despedida, tu tía ha escrito «nosotros vamos, ¿no?». Nadie sabe cuántos sois al final ni quién llega el viernes por la noche. Si estás mirando el precio de una invitación digital de boda por WhatsApp, esa escena te suena. La alternativa es una página propia del evento: la eliges en el catálogo y la envías hoy mismo.
El lío casi nunca es el diseño. Es el registro: dónde queda cada respuesta, cuántas veces repites la misma información y a quién le vuelves a mandar el cartel porque lo ha perdido.
Precio de la invitación digital de boda: 29,99 € sin letra pequeña
En Send The Joy la invitación digital cuesta 29,99 € por invitación. Es un pago único: no hay cuota mensual ni un pago por cada invitado que abra el enlace. Antes de pagar puedes probar el diseño gratis, editando solo la portada; al comprar se desbloquean todas las escenas. Ese mismo pago incluye la página web del evento, hasta 6 fotos propias, música y las preguntas de confirmación que decidas configurar.
- 29,99 € por invitación, pago único y sin suscripción.
- Prueba gratis: editas la portada y desbloqueas el resto al comprar.
- Hasta 6 fotos propias, música y preguntas de confirmación a tu medida.
- El enlace no cambia al editar: quien lo abra ve la versión actualizada.
Invitaciones digitales de boda frente al grupo de WhatsApp
En un grupo, la confirmación de la tía Carmen se pierde entre un audio largo y un meme. En la invitación digital, las respuestas llegan en una lista ordenada dentro de la propia página, con las preguntas que hayas dejado configuradas. Si cambias la ceremonia de las 18:00 a las 19:30, editas la escena y el enlace sigue siendo el mismo. No hay que escribir otro mensaje ni confiar en que los cuarenta lo lean.
El invitado no instala nada. Abre el enlace en el navegador del móvil, responde y cierra. Funciona igual en una tablet o en un ordenador con conexión, así que el primo que vive fuera no tiene excusa para no contestar.

Una invitación digital no es un cartel más bonito: es el sitio donde se apuntan los que vienen.
Qué estás pagando de verdad en esos 29,99 €
Una página web propia del evento, con escenas encadenadas —Umbral de cal, Cena larga, Último baile— que se personalizan con tus textos y tus fotos. Se edita en Joy Studio, el editor del navegador: un campo por dato (rótulo, nombres, fecha, frase y lugar), contador de caracteres y vista previa al momento, sin recargar la página. Y puedes cambiar cosas después de enviar: el mapa, el código de vestimenta o una frase. Sin reenviar sobres ni reimprimir nada.
Lo que no incluye, y conviene saberlo antes
No imprime ni envía papel: es 100% digital, así que si en tu familia hay quien espera un sobre en el buzón, acláralo desde el principio. La opción sensata es combinarlo: enlace para todos y unas pocas copias impresas para quien las vaya a guardar. Tampoco hay recordatorios automáticos a quien no ha respondido; el enlace se reenvía a mano a los cuatro despistados de siempre.
Si ya sabes cuánto cuesta una invitación digital de boda, queda lo fácil: elegir estilo, probar la portada gratis y desbloquear las escenas cuando lo tengas claro. Las confirmaciones acaban en un solo sitio, ordenadas, y tú te ahorras la ronda de mensajes.



