Bodas
Precio de una invitación digital de boda con padrinos
Invitación digital: Los padrinos no pagan la invitación, pero sí eligen el nombre de la portada. Una invitación digital de boda cuesta 29,99 EUR, pago único
Send The Joy · 25 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Quedáis a comer en casa de tus padres y, entre el café y la tarta, cae la pregunta: «Y la invitación, ¿cuánto cuesta?». La hacen Marta y Luis, que son los padrinos, y la hacen mirándote. Ya has mirado el precio de una invitación digital de boda con padrinos: 29,99 EUR, pago único. Lo que todavía no has decidido es si su nombre aparece en la portada. Se resuelve hoy mismo desde el catálogo: eliges diseño, pruebas la portada gratis y mandas el enlace.
Antes de escribir nada, pregunta en esa misma comida quién quiere figurar y con qué nombre exacto. En el editor hay un campo por dato —rótulo, nombres, fecha, frase y lugar—, así que la portada puede decir solo vuestros nombres o añadir «Padrinos: Marta y Luis». Si queréis dar la sorpresa, deja el rótulo limpio al enviar y añade el nombre cuando ya lo sepan todos. El enlace sigue siendo el mismo.
Cuánto cuesta una invitación digital de boda con padrinos
29,99 EUR por invitación, pago único y sin suscripción. Es la cifra que se pone encima de la mesa cuando los padrinos preguntan cuánto hay que poner. No hay gasto de imprenta ni de envío porque no hay papel. Y se puede probar gratis: en modo prueba editas la portada sin pagar; al comprar se desbloquean todas las escenas de la invitación.
- El número cerrado: 29,99 EUR por invitación, pago único, sin suscripción.
- La lista de nombres: novios, padrinos y el rótulo exacto de cada uno.
- Dos fotos para la portada y un par más para las escenas decorativas; se encuadran solas en el marco.
- El idioma en el que se va a leer en casa de cada familia: español, inglés, catalán, francés, italiano, portugués o alemán.
Invitaciones digitales de boda: lo que los padrinos deciden sin poner dinero
Aunque no paguen, opinan, y es normal: su nombre es el que sale. Eligen el idioma —el contenido se configura por idioma, algo útil cuando hay familia fuera—, las fotos y la música. Hasta 6 fotos propias, portada y decorativas; los padrinos pueden aportar la del día que se conocieron. Y las preguntas del formulario de confirmación: por ejemplo, pedir el nombre con el que cada invitado quiere aparecer en la lista.
Las confirmaciones llegan dentro de la misma invitación, en una lista ordenada, así que nadie tiene que perseguir respuestas por WhatsApp la semana antes. Y cambiar la hora, el lugar, el mapa, el código de vestimenta o una frase no obliga a reenviar nada: los invitados abren el mismo enlace y ven la versión actualizada.

Un enlace para todos, el precio cerrado y el nombre de los padrinos donde vosotros decidáis.
Invitación digital o papel: la cuenta de las copias impresas
Conviene decirlo claro: es digital, no imprime ni envía papel. Si alguien quiere una copia física, se imprime aparte y se paga aparte. Si buscas alternativas a las invitaciones de papel, la más honesta es combinar: un enlace para todos y unas pocas copias para quien las vaya a guardar. Los invitados necesitan un móvil, una tablet o un ordenador con conexión; si la abuela no usa ninguno, esa copia impresa es para ella.
El enlace se corrige solo y el precio no cambia
Antes de mandarlo a 80 invitados, abre el enlace en el móvil de un padrino y leedlo en voz alta: la fecha, el lugar y el rótulo de los nombres. Si algo no cuadra, lo cambias en el editor y el enlace sigue siendo el mismo. Lo pruebas gratis, ves cómo queda y desbloqueas todas las escenas por 29,99 EUR cuando lo tengas claro.



