Bodas
Invitación digital de boda en un faro: qué precio tiene
Una invitación digital de boda en un faro cuesta 29,99 EUR, pago único: lo que cambia es lo que tienes que contar (accesos, mareas y transporte)
Send The Joy · 4 de noviembre de 2026 · 3 min de lectura

Son las seis y veinte de la tarde. El farero cierra la puerta a las seis y media, el camino hasta el faro es de tierra y en el aparcamiento caben cuatro coches. Bajas a pie hasta la escalera y el agua está a un peldaño de la puerta. Con esa escena delante, una invitación que solo diga «ceremonia a las 19:00» no sirve. Necesitas contar el acceso, la hora de cierre y dónde se deja el coche. Todo eso cabe en una invitación digital, y la puedes crear y enviar hoy mismo desde el catálogo.
La duda que trae a la mayoría es si el faro encarece la invitación. La tarifa no cambia. Lo que cambia es la cantidad de información que tienes que dejar clara para que nadie se pierda en una pista de tierra ni se encuentre la puerta cerrada.
Cuánto cuesta una invitación digital de boda en un faro
El faro no tiene una tarifa distinta. Lo que tiene es un acceso que condiciona la mitad de los datos: hora de cierre de la puerta, tramo de tierra, dónde se aparca y a qué hora se pone el agua. Eso va en los campos de texto de la invitación —rótulo, nombres, fecha, frase y lugar—, con contador de caracteres para que el texto no se desborde cuando se lee en el móvil. Si el farero te cambia la hora, lo editas y el enlace sigue siendo el mismo.
- Hora de la ceremonia con la marea comprobada, escrita en un único campo.
- Punto de encuentro del autobús y nombre exacto de la puerta por la que se entra.
- Código de vestimenta para viento y sal: nada de tacón fino en un espigón.
- Mapa con la ubicación y una línea de aviso sobre el tramo de pista de tierra.
Invitaciones digitales: lo que encarece el faro y lo que no
La parte que de verdad sube la factura es otra: el catering que sube por una pista, el generador, las sillas que se llevan a mano. Eso se negocia con proveedores, no con la invitación. El precio de la invitación digital es 29,99 EUR por invitación, pago único y sin suscripción, con la boda en un faro o en una finca a veinte minutos. Donde sí notas la diferencia es en lo que no gastas: cero papelería y cero envíos físicos, sin sobres que lleguen doblados ni pruebas de imprenta que repetir porque se ha movido una hora.
Después está el trabajo de última hora. Cambiar el código de vestimenta porque en el espigón hace viento, retrasar la ceremonia media hora o corregir el nombre de la calle se hace en un campo de texto. Los invitados abren el mismo enlace que ya tienen guardado y ven la versión nueva. Puedes subir hasta seis fotos propias —una del faro al atardecer como portada— y se encuadran solas en el marco. La vista previa se actualiza al momento en Joy Studio, desde el navegador, sin instalar nada. Y si media lista viene de fuera, la web está en siete idiomas y el contenido se configura por idioma.

El faro encarece la boda; la invitación solo tiene que contar bien cómo se llega.
Cambiar la hora, el mapa o la marea sin reenviar nada
Si ya tienes fecha y faro, lo que queda es montar el texto: la hora de la ceremonia, el punto de encuentro del autobús y la nota del tramo de tierra. Elige diseño en el catálogo, pruébalo gratis en modo prueba y publica cuando lo tengas cerrado; al comprar se desbloquean todas las escenas de la invitación. Son 29,99 EUR, pago único y sin suscripción. Cuando cambie la marea, editas y el mismo enlace sigue funcionando.



