Bodas
Invitación digital de boda: precio real en 2026
Cuánto cuesta de verdad una invitación digital de boda en 2026: 29,99 € de pago único, qué incluye el pack y cómo ahorrar sin perder elegancia
Send The Joy · 16 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Son las once de la noche y tienes tres pestañas abiertas: el presupuesto de la imprenta, el grupo de WhatsApp de la familia de tu pareja y una foto de la finca. Antes de decidir nada, mira cuánto cuesta una invitación digital de boda en 2026: 29,99 € de pago único, y se puede crear y enviar hoy mismo desde el catálogo.
No hay cuota mensual que se olvide ni una segunda factura al llegar el día. Aquí tienes el desglose: qué cubre ese pago, qué entra en el pack y dónde está el gasto que nadie suma cuando compara precios.
Lo que cuesta una invitación digital de boda en 2026: 29,99 € y ni un euro más
El precio es 29,99 € por invitación y se paga una sola vez. Sin suscripción, sin cuota mensual y sin renovación al año siguiente. Ese pago cubre una página web propia del evento, no un PDF ni una imagen: el invitado abre un enlace y ve la invitación viva, con sus escenas encadenadas. Y no existe coste de impresión, de sobres ni de envío: viaja por WhatsApp, por email o con un QR.
- Pago único de 29,99 € por invitación: nada de cuotas mensuales ni renovaciones.
- Una sola invitación sirve para toda la lista: se comparte con un enlace, un QR o un mensaje, sin multiplicar unidades por número de invitados.
- Cero gastos de papelería: no hay tarjetas que imprimir, sobres que rellenar ni envíos que pagar.
- Los invitados no instalan ninguna app: abren el enlace en el navegador del móvil y confirman desde ahí.
Qué entra en esos 29,99 €: web propia, seis fotos y RSVP
Al comprar se desbloquean todas las escenas (Umbral de cal, Memoria del patio, Arco de promesas, Cena larga, Último baile) y cada una se personaliza con tus textos y tus fotos. El editor va en el navegador, sin instalar nada: un campo por dato para el rótulo, los nombres, la fecha, la frase y el lugar, con contador de caracteres y vista previa al momento.
Las fotos: hasta 6 propias, entre portada y decorativas, que se encuadran solas en el marco. Puedes marcar cuál abre la invitación y sustituir cualquier foto después. También entran la música y el formulario de confirmación: tú decides qué preguntas aparecen y en qué orden se leen las respuestas.

Una invitación digital se edita sola: cambias la hora o el sitio y el enlace sigue siendo el mismo.
Invitaciones digitales frente a las de papel: alternativas que no se reimprimen
Si el banquete pasa de las 14:00 a las 14:30 o el mapa apunta a otro restaurante, editas la invitación y el enlace no cambia: nadie reenvía nada y los invitados ven la versión actualizada cada vez que lo abren. Con papel, ese cambio se paga en una segunda tirada de tarjetas.
Las confirmaciones llegan en una lista ordenada dentro de la propia invitación, sin perseguir respuestas por WhatsApp uno a uno. Y si alguien de la familia quiere papel, la opción sensata es combinar: enlace para todos y unas pocas copias impresas solo para quien las vaya a guardar.
Ahorrar sin perder elegancia: pruébala gratis antes de pagar
En modo prueba editas la portada sin pagar: ves tus nombres, tu fecha y tu frase reales colocados antes de decidir. Si buscas dónde encargar invitaciones digitales de boda, el proceso es corto: eliges diseño de la colección, lo pruebas, personalizas y publicas con un botón. La web está en 7 idiomas y el contenido se configura por idioma, práctico si hay familia fuera.
Coge tu fecha real, vuestros nombres y una foto que os guste, y pruébala gratis antes de pagar. Cuando la publiques, el enlace se queda contigo: si en marzo cambia el menú o en mayo se mueve la hora, editas y listo. La invitación digital de Send The Joy cuesta 29,99 € una sola vez.



