Bodas
Precio de invitaciones de boda: gana la invitación digital
Invitación digital: Cambiar un apellido en 150 invitaciones impresas cuesta más que toda una invitación digital. Desglosamos el precio real, qué entra y qué no
Send The Joy · 9 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Son las once de la noche, tienes 150 sobres apilados en la mesa del salón y un mensaje en el móvil: tu prima ha cambiado de apellido y el restaurante ha movido la hora a las 20:30. Con papel, eso significa volver a imprimir, replegar y sellar. Con una invitación digital, entras al editor, cambias el dato y el enlace sigue siendo el mismo. El precio de una invitación digital de boda es 29,99 EUR, pago único, y puedes crear la tuya hoy mismo desde el catálogo.
Antes de encargar 150 tarjetas que no admiten correcciones, merece la pena comparar. Aquí desglosamos el precio de las invitaciones de boda digitales: qué incluye, qué costes esconde el papel y en qué casos el papel sigue teniendo sentido.
Qué entra en el precio de una invitación digital
El precio es 29,99 EUR por invitación, pago único. No hay suscripción ni renovación al año siguiente. Con eso tienes una página web propia para el evento, no un PDF. Se comparte con un enlace, un QR o un mensaje, y los invitados no instalan nada: abren el enlace en cualquier navegador y responden desde el móvil.
- Escenas encadenadas que se personalizan con vuestros textos y fotos: Umbral de cal, Memoria del patio, Arco de promesas, Cena larga o Último baile, por poner ejemplos reales de la colección.
- Hasta 6 fotos propias, la de portada y las decorativas. Se encuadran solas en el marco, puedes marcar cuál abre la invitación y sustituir cualquier foto después de enviar el enlace.
- Música y un formulario de RSVP con las preguntas que tú configures. Las confirmaciones llegan en una lista ordenada dentro de la misma invitación, sin perseguir respuestas por WhatsApp.
- Modo prueba gratis: editas la portada sin pagar y sin dejar la tarjeta. Las escenas completas se desbloquean al comprar.
El sobre, el sello y la reimpresión: la factura invisible
Imprimir tiene un coste que no sale en el presupuesto de la imprenta: el de las horas. Cambiar un apellido, una hora o un lugar en 150 invitaciones obliga a reimprimir, replegar y volver a enviar. Y cada dirección nueva es otro sobre, otro sello y otra vuelta a la oficina de correos.
Eso suele caer dos semanas antes de la boda, justo cuando no hay tiempo ni ganas. En una invitación digital, cambiar la hora, el mapa, el código de vestimenta o una frase no obliga a reenviar nada: el enlace es el mismo y tus invitados ven la versión actualizada.

Con papel decides la tirada antes de saber quién viene. Con una invitación digital compartes hoy y corriges hasta el último día sin reenviar nada.
Imprenta contra invitación digital, partida por partida
Imprimir exige fijar el número de copias antes de tener la lista cerrada. La invitación digital se comparte cuando quieras y cada invitado confirma desde el móvil. Sumar a alguien es mandarle el enlace, no encargar una unidad suelta a la imprenta. Y un nombre mal escrito en papel se paga; en el editor se corrige, se publica otra vez y el enlace no cambia.
Decidir sin riesgo: probarla antes de pagar
Puedes filtrar la colección por estilo, abrir un diseño y editar la portada en modo prueba, gratis y sin tarjeta. Se personaliza en el navegador con Joy Studio: un campo por dato, contador de caracteres y vista previa al momento, sin recargar la página. Cuando te convenza, publicas con un botón y las confirmaciones empiezan a llegar.
Antes de encargar una tirada que no admite correcciones, prueba gratis cómo queda tu invitación digital con vuestros nombres y vuestra fecha. Por 29,99 EUR, pago único, tienes la página del evento, el RSVP y el derecho a cambiar de idea hasta el último día.



