Halloween
Invitación digital para una merienda de vampiros en el parque
Invitación digital: Una merienda de vampiros en el parque a las 17:30 necesita una invitación digital que diga el banco exacto, la hora y a qué móvil llamar
Send The Joy · 22 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Son las 17:20, el kiosco del parque está cerrado y tres familias con niños de vampiro dan vueltas alrededor de la fuente. «Hemos quedado en el parque», decía el mensaje del grupo, y el parque tiene dos entradas y un banco de piedra que nadie encuentra. Eso se arregla antes de salir de casa: montas una invitación digital de Halloween para una merienda de vampiros en un parque público, con el banco exacto, la hora y un móvil de contacto, y la creas y la envías hoy mismo desde el catálogo.
Los invitados no instalan nada: abren el enlace en el navegador del móvil y confirman desde ahí. Los niños de 6 a 10 años solo necesitan una capa y una linterna de juguete. Los adultos necesitamos otra cosa: saber en qué banco se merienda y a quién se llama si alguien se pierde.
El punto de encuentro se escribe, no se adivina
Un parque no es una dirección. En la invitación tienes un campo para el lugar y otro para la frase, y ahí cabe el rótulo tal cual: «Banco de piedra frente a la fuente, junto al kiosco cerrado». Si el parque tiene dos entradas, dilo: cuál se coge y cuál está cerrada a esa hora. Y ajusta la hora con honestidad: el campo marca el inicio de la merienda, no el montaje.
- Rótulo y nombre: «Merienda de vampiros» y el nombre del peque que cumple años, escrito como lo llaman en casa.
- Lugar exacto: banco de piedra frente a la fuente, junto al kiosco cerrado del parque, con la entrada que se coge.
- Hora con letra pequeña: 17:30 para la merienda y una nota que aclare que a las 17:15 se cuelgan los farolillos.
- Disfraz y plan B en la misma frase: capa, colmillos de broma y, si a las 18:00 no hay nadie en el banco, nos movemos a los columpios.
Invitaciones digitales que aguantan un cambio de plan
A las cuatro de la tarde cae una tormenta y la merienda se muda al porche de casa. Editas el lugar en la invitación, publicas y el enlace sigue siendo el mismo: nadie reenvía nada por WhatsApp porque todos ven la versión nueva. Un solo enlace en el grupo de padres hace más que cinco mensajes sueltos.
Las confirmaciones llegan dentro de la propia invitación, en una lista ordenada, así que a las 16:45 sabes cuántos vampiros van. Si necesitas saber si alguien no puede comer frutos secos, no esperes que el sistema lo adivine: configura una pregunta en el formulario de confirmación y la respuesta te llega con las demás. La escribes tú, con las palabras que usarías en la puerta del colegio.

El banco frente a la fuente se escribe una vez y la invitación lo repite por ti cada vez que alguien abre el enlace.
Cuánto cuesta una invitación digital de Halloween y qué tocas antes de pagar
Primero la pruebas gratis: en modo prueba se edita la portada sin pagar y cambias nombres, fecha, hora y lugar hasta que el texto quede redondo; al comprar se desbloquean todas las escenas. Dentro caben hasta seis fotos propias (la calabaza tallada del portal, la tarta con forma de murciélago, la mesa con tela oscura y farolillos) y puedes sustituir la que salió movida sin tocar el resto. Son 29,99 € por invitación, pago único y sin suscripción, y el contenido se puede configurar en otro idioma si en el grupo hay familias que leen en inglés o en catalán. Elige diseño en el catálogo, escribe el banco frente a la fuente y manda un solo enlace.



