Halloween
Invitación digital de Halloween: cuánto cuesta y qué entra
Una invitación digital de Halloween cuesta 29,99 € por invitación, no por niño: invites a 14 o a 4 y pagas lo mismo. Esto es lo que entra y cómo se hace la cuenta
Send The Joy · 17 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Son las siete y media de la tarde del 31 de octubre, tienes catorce niños apuntados a la merienda y todavía no has dicho la hora. Antes de escribir catorce mensajes uno a uno, mira cuánto cuesta una invitación digital de Halloween: 29,99 € por invitación, no por niño. En el catálogo eliges un diseño, lo personalizas con tus textos y tus fotos y lo envías hoy mismo.
La cuenta se hace en una servilleta. 29,99 € entre catorce sale a poco más de dos euros por cabeza; si al final se apuntan veinte, menos todavía. No hay cuota mensual ni suscripción: pagas una vez y ya está.
Cuánto cuesta una invitación digital de Halloween: qué entra en los 29,99 €
Pagas la invitación, no la mesa. Da igual que sean cuatro niños o catorce: el precio no se mueve. Dentro van las escenas de la invitación, los textos con un campo por dato, música, hasta seis fotos propias y las preguntas de confirmación que configures tú.
- Pago único por invitación: sin suscripción ni cuota mensual.
- Una página web propia con su enlace. Se comparte por WhatsApp, por mensaje o con un QR en la nevera. Sin papel, sin sobres y sin envío.
- Hasta seis fotos tuyas: marcas una como portada y las demás decoran las escenas. Se encuadran solas en el marco, sin recortar a mano.
- Edición después de enviar: la hora, el lugar, el mapa o la frase del rótulo se cambian y el enlace sigue siendo el mismo.
Las mejores invitaciones digitales de Halloween para una merienda en casa
Antes de mirar diseños, apunta en un folio lo que los padres necesitan saber: el día, la hora de entrada y la de recogida, la dirección con el portal que cruje, si hay cena o solo merienda y si el disfraz es obligatorio u opcional. Eso va en los campos de texto de la invitación, uno por dato, para que se lea de un vistazo y se cambie sin reenviar nada.
Los invitados no instalan ninguna app: abren el enlace en el navegador del móvil o de la tablet y confirman desde ahí. Las respuestas caen en una lista ordenada dentro de la misma invitación. Si en la merienda hay un niño con alergia a los frutos secos, escríbelo tú en la frase (merendamos sin frutos secos; si hay algo que evitar, dímelo al confirmar) o añade una pregunta propia al formulario: lo que se pregunta lo decides tú, no viene puesto.

El enlace no cambia aunque cambies la hora: se edita la invitación y quien la abra ve la versión nueva.
Cambiar la hora a las once no cuesta un céntimo
El jueves por la tarde decides que el timbre suena a las seis y no a las cinco, o que la merienda se alarga y hay mantas en el sofá para quien se quede. Entras en el editor del navegador, cambias el dato, guardas y ya está: nadie reimprime sobres. Tampoco hay recordatorios automáticos ni control de aforo, así que la lista de confirmaciones la llevas tú, pero la tienes ordenada dentro de la propia invitación. Puedes probar el diseño gratis antes de pagar los 29,99 € y publicar cuando las calabazas del portal estén encendidas.



