Halloween
Invitación digital de Halloween con la foto de tu pandilla
Invitación digital: Tu pandilla repite foto cada año. Te contamos cómo ponerla en una invitación digital de Halloween, marcar la portada y enviar un solo enlace esta misma tarde
Send The Joy · 18 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Son las siete y media, tienes la puerta del salón abierta y el grupo de WhatsApp echando humo con eso de «¿y yo qué me pongo?». Mientras, en la galería del móvil sigue la foto del año pasado: la pandilla en el portal de casa, tres calabazas talladas y alguien con las orejas de gato torcidas. Esa foto es la invitación. Y sí, se puede poner una foto en una invitación digital de Halloween: la eliges, la subes y la publicas hoy mismo desde el catálogo, con el enlace y el QR listos para mandar al grupo.
El resto son datos: día, hora, portal, código de vestimenta. Lo que abre la puerta es la cara de todos vosotros el año pasado, con el naranja de las velas de fondo. Aquí va cómo montarlo en una tarde, sin pelearte con recortes ni con el correo.
Sí, se puede poner una foto en una invitación digital de Halloween
No es una imagen suelta ni un PDF que se descuadra en el móvil: es una página web del evento. Subes tus fotos, el sistema las encuadra solo dentro del marco y tú decides cuál abre la invitación. Si la del año pasado te da un poco de vergüenza, la sustituyes por la de este año y el enlace sigue siendo el mismo, sin reenviar nada a nadie.
- Rescata la foto horizontal del portal, con las calabazas talladas y las caras a la vista: si alguien sale de espaldas, es un misterio mal resuelto.
- Puedes subir hasta 6 fotos propias entre portada y decorativas, y se encuadran solas en el marco sin recortarlas a mano.
- Marca la mejor como portada y cámbiala cuando quieras: el invitado abre el enlace en el navegador y ve al grupo nada más entrar.
- Sin apps ni descargas: la invitación se abre en el móvil, en la tablet o en el ordenador con conexión, y se responde desde ahí mismo.
Cómo crear invitaciones digitales de Halloween con la foto de la pandilla
Primero eliges diseño en la colección, filtrando por estilo hasta que uno te cuadre con el tono de la casa. Luego lo pruebas gratis: en modo prueba editas la portada sin pagar y ves la foto ya colocada. Al comprar se abren todas las escenas de la invitación —Umbral de cal, Memoria del patio, Cena larga, Último baile— y cada una admite tus textos y tus fotos.
El editor va en el navegador, sin instalar nada, con vista previa al momento y contador de caracteres. Prueba una frase seca y cariñosa debajo de la foto: «Los mismos fantasmas, otra casa» o «Volvemos a la nuestra, a las once». Los datos serios, cada uno en su campo: fecha, hora, lugar y código de vestimenta, que se leen de un vistazo en la pantalla.

La foto del año pasado hace de portero: si la pandilla se reconoce nada más abrir el enlace, la fiesta ya ha empezado.
La hora, el portal y el «¿y si llueve?»
Si el sábado amenaza agua y mudas la fiesta del patio al salón, cambias el lugar y el mapa y el enlace sigue igual: nadie reenvía nada. Las confirmaciones llegan dentro de la invitación, en una lista ordenada, con las preguntas que hayas escrito tú, así que dejas de perseguir respuestas por WhatsApp. Queda claro para todos: es digital, sin papel ni sobres, y cada invitado necesita un móvil, una tablet o un ordenador con conexión. Rescata esa foto del portal, elige diseño y manda un solo enlace al grupo de la pandilla.



