Halloween
Invitación digital de Halloween: cuánto cuesta en un bar
Una invitación digital de Halloween para 40 universitarios cuesta 29,99 EUR, pago único: enlace, QR y confirmaciones en el mismo sitio, sin reimprimir carteles
Send The Joy · 21 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Faltan once días para Halloween. Tienes el reservado de un bar medio apalabrado, cuarenta universitarios en la cabeza y un mensaje en el grupo que ya nadie lee. Una invitación digital de Halloween se crea y se envía hoy mismo desde el catálogo: eliges diseño, escribes hora, sitio y código de vestimenta, y sueltas el enlace. Para una fiesta slasher de los 80 sin gore en un local, la cuenta empieza en 29,99 EUR.
Antes de pagar nada puedes editar la portada en modo prueba. Después llega la pregunta que siempre cae en el chat: cuánto cuesta esto de verdad con cuarenta personas invitadas.
Qué entra en los 29,99 EUR de una invitación digital de Halloween
Es un pago único, sin suscripción. No compras un PDF ni una imagen: compras una página web del evento. Se comparte con un enlace, un QR o un mensaje, y se abre en cualquier navegador sin instalar nada. En modo prueba editas la portada sin pagar; al comprar se desbloquean todas las escenas, hasta 6 fotos propias, la música y las preguntas de confirmación que configures. Si en enero alguien del grupo vuelve a abrir el enlace para mirar la foto de la portada, la invitación sigue ahí.
- Pago único de 29,99 EUR: se paga una vez, sin suscripción ni cuota al mes siguiente.
- Textos con un campo por dato —rótulo, fecha, frase y lugar— con contador de caracteres para que el título no se salga del marco en el móvil.
- Hasta 6 fotos propias, portada y decorativas, con la opción de marcar cuál abre la invitación y de sustituir cualquiera después.
- Formulario de confirmación dentro de la misma invitación, con las preguntas que escribas tú y las respuestas en una lista ordenada.
Cuánto cuesta una invitación digital de Halloween para 40 universitarios
Cuarenta copias en color, a doble cara, más el viaje a la copistería, se comen buena parte del presupuesto antes de tallar la primera calabaza. Y hay un detalle que casi nadie apunta: si el bar cambia la hora del reservado, el cartel se reimprime entero. Con el enlace pasa lo contrario. Cambias la hora, el mapa o la frase y el enlace sigue siendo el mismo; los invitados ven la versión nueva sin que mandes nada otra vez.
El cartel, mientras tanto, se queda pegado en la pared del sótano y ahí no confirma nadie. Las respuestas llegan dentro de la invitación, en una lista ordenada. Si quieres saber quién llega directo del turno de trabajo o quién se queda hasta el último tema, lo preguntas en el formulario. Si te preocupa algo del menú, escribes tú la pregunta con tus palabras: el formulario lo configuras tú, y no tienes que perseguir a cuarenta personas por WhatsApp una por una.

Cambiar la hora en un enlace cuesta cero. Reimprimir cuarenta carteles cuesta otra tarde entera.
Invitaciones digitales para una fiesta slasher: la portada y el disfraz
El diseño se elige filtrando por estilo, y la portada la pruebas gratis antes de decidir. Puedes subir hasta 6 fotos propias, marcar cuál abre la invitación y cambiarla luego si encuentras una mejor del grupo con la calabaza en el portal. El rótulo, la fecha, la frase y el lugar van en campos separados, con contador de caracteres para que nada se salga del marco. Ahí se lee lo que de verdad importa: la hora, el disfraz y dónde es. Elige diseño, publica con un botón y manda el enlace. Por 29,99 EUR de pago único tienes el enlace, el QR y las confirmaciones de los cuarenta en el mismo sitio.



