Halloween
Invitación digital para un afterwork slasher de Halloween
Invitación digital para el afterwork de Halloween: foto del equipo, código de vestimenta slasher sin gore y hora de cierre. Se monta y se envía hoy
Send The Joy · 23 de octubre de 2026 · 4 min de lectura

Faltan cuatro días para el afterwork de Halloween y el grupo de la oficina lleva desde el lunes con el mismo mensaje: «¿pero a qué hora se cierra la azotea?». Alguien propone un cartel en PDF, alguien manda una imagen pixelada con un cuchillo de juguete y nadie sabe cuántos suben. Se arregla con una invitación digital de Halloween montada hoy mismo desde el catálogo: eliges un diseño, pones tus textos y tus fotos y publicas el enlace.
No hay que instalar nada. La invitación es una página web del evento, no un PDF ni una imagen, y se abre en cualquier navegador. Los invitados la leen en el ascensor, confirman desde el móvil y tú dejas de contar mensajes.
Invitación digital de Halloween: la foto del equipo y la hora de cierre
Empieza por la portada. Coge una foto horizontal que ya tengáis, de esas que nadie mira dos veces: la comida de abril, el pasillo delante de la máquina de café, la tarta de alguien. En la portada se encuadra sola en el marco y la puedes sustituir después sin tocar el enlace. Debajo van los datos que ahorran preguntas: el código de vestimenta, escrito literal, y la hora a la que se recoge el hielo y se baja.
- Foto horizontal del equipo: la de la comida de abril vale, y se cambia cuando quieras.
- Rótulo corto: «Afterwork Slasher 80s · Azotea».
- Código de vestimenta literal: «cazadora, pelo cardado, cuchillo de atrezo de plástico». Si no lo aclaras, alguien aparece con careta de látex y el susto es real.
- Hora de cierre a la vista: «la azotea cierra a las 23:00; a las 22:45 se recoge el hielo».
Cómo crear invitaciones digitales slasher de los 80 sin gore
El slasher se decide en la paleta, no en el cuchillo. Fondo negro o verde bosque y un único acento naranja calabaza: con dos colores ya huele a 1985 y nadie pasa miedo. Lo que da ambiente es el guiño, no la sangre: «última película a las 22:30», «el ascensor es lo único que da miedo».
Deja la tipografía en dos familias: una condensada para el rótulo y una redonda para los datos, como la planta o la hora. Si mezclas cuatro, el enlace parece un cartel de feria. Y cuida el texto de la portada: la invitación se lee en un móvil, de pie y con poca luz.

Un cuchillo de plástico es un accesorio; una hora de cierre clara es lo que hace que la gente suba.
Cuánto cuesta una invitación digital y qué pasa si cambia el plan
29,99 EUR, pago único y sin suscripción. Antes de pagar puedes probarla gratis en modo prueba: editas la portada con la foto del equipo y ves cómo queda. Al comprar se desbloquean todas las escenas, y caben hasta seis fotos propias y música. Si el jueves cambia la planta o el portero pone problemas, editas y el enlace sigue siendo el mismo: nadie reenvía nada y todos ven la versión nueva. Y si en el equipo hay alguien de la sede de Milán, el contenido también se puede configurar por idioma.
El RSVP se recoge dentro de la invitación, no en el grupo
Configura dos preguntas concretas, «¿vienes?» y «¿subes con alguien?», y las confirmaciones llegan en una lista ordenada dentro de la misma página. Con la lista delante sabes cuántas copas y cuánto hielo subir sin perseguir a nadie a las 19:00. Alergias, menús o intolerancias no salen de ahí: si necesitas saberlo, lo escribes en el texto de la invitación o lo preguntas por el canal de siempre.
Hoy toca poco: elige el diseño, sube la foto del equipo, escribe la hora de cierre y publica. Manda el enlace al grupo de la oficina y guarda un QR para la tablet de la entrada. La azotea cierra a las 23:00; la invitación, cuando tú quieras.



