Halloween
Invitación digital de Halloween para 60: cuánto cuesta
Cuánto cuesta una invitación digital de Halloween para 60 invitados en un bar: qué pagas de verdad, por qué imprimir 60 tarjetas sale más caro y cómo se confirman desde el mismo enlace
Send The Joy · 16 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Faltan tres semanas para Halloween y ya tienes el sitio: el bar del barrio, ese de paredes de ladrillo y puerta que cruje cada vez que entra alguien. Lo que no tienes es la lista cerrada ni ganas de perseguir a sesenta personas por WhatsApp para saber quién viene. Una invitación digital de Halloween para 60 invitados se monta hoy mismo desde el catálogo: eliges un diseño, escribes fecha, hora y lugar, y compartes un enlace.
Antes de decidir nada, mira la cuenta. El problema no es el diseño: son los nombres, el mapa y esa hora que el dueño del bar todavía no ha confirmado. Vamos con los números, sin adornos.
Cuánto cuesta una invitación digital de Halloween para 60 invitados
El precio es un pago único de 29,99 EUR por invitación. No hay suscripción mensual ni cuota por invitado: esos 29,99 EUR cubren a los sesenta de la lista, vengan diez o vengan todos. No pagas sobres, ni sellos, ni mensajería, porque no hay nada físico que enviar. Y antes de pagar puedes probarlo: en modo prueba editas la portada sin soltar un euro y ves cómo queda con vuestros nombres. Al comprar se desbloquean todas las escenas y puedes añadir hasta 6 fotos propias, marcando cuál va en la portada.
- Pago único de 29,99 EUR por la invitación: sin suscripción y sin coste por invitado.
- Cero euros en sobres, sellos y envíos: los sesenta reciben un enlace.
- Modo prueba gratis: editas la portada antes de decidirte.
- Cambiar la hora, el lugar o el mapa no cuesta nada: no hay reimpresión.
Imprimir 60 tarjetas frente a una invitación digital para Halloween
Sesenta tarjetas son sesenta nombres que hay que revisar uno a uno. Un apellido mal escrito y vuelves a la imprenta. A la impresión se le suman el diseño, los sobres, los sellos y el envío; si el local cambia la hora, el papel ya impreso se tira. Es la parte que casi nunca se calcula.
Las invitaciones digitales no se imprimen ni se envían: cambias la frase, el lugar o el mapa y el enlace sigue siendo el mismo. Si el local confirma a las once en vez de a las diez, editas la hora y los invitados ven la versión nueva, sin un segundo mensaje. El código de vestimenta —algo naranja, aunque sea un calcetín— se corrige en el editor del navegador hasta el mismo día. Nadie tiene que rescatar el mensaje viejo entre doscientos chats.

Cambias la hora, el sitio o el mapa y el enlace sigue igual: no hay papel que reimprimir ni sobres que reenviar.
Cómo se reparte el enlace entre los 60 invitados
Los invitados no instalan ninguna app. Abren el enlace en el navegador del móvil y confirman desde ahí, en una lista ordenada dentro de la propia invitación. El QR impreso en la barra hace de portero: quien llegue sin haber abierto el mensaje lo escanea y aparece la fiesta. Las preguntas del formulario las escribes tú, así que puedes preguntar por el disfraz o si alguien viene acompañado. El contenido se puede configurar en 7 idiomas (español, inglés, catalán, francés, italiano, portugués y alemán), útil si en el bar hay gente de varios sitios. Solo hace falta un móvil, una tablet o un ordenador con conexión. Y si alguien quiere papel, lo sensato es el enlace para los sesenta y unas pocas copias impresas para quien las vaya a guardar.
Antes de imprimir sesenta tarjetas que caducan en cuanto el bar cambie de hora, mira lo que cuesta tenerlo todo en un enlace. Elige el diseño, escribe la fecha y la hora, y comparte. La noche empieza a organizarse sola.



