Bodas
Invitación digital: cuándo enviar la invitación de boda
Invitación digital: los plazos reales para enviar la invitación de boda sin que nadie se entere tarde. Publica hoy, edita después y recibe las confirmaciones ordenadas
Send The Joy · 26 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Tienes la fecha, la finca y una lista de nombres en el móvil. Y aparece la duda que no resuelve el diseño: cuándo enviar la invitación de boda. Si vas justo de tiempo, puedes crear y enviar hoy mismo una invitación digital desde el catálogo; el enlace se comparte y las respuestas llegan dentro de la propia invitación.
El error habitual es pensarlo todo para el final. Los invitados que vienen de otra ciudad necesitan la fecha antes de pedir vacaciones; el restaurante necesita un número antes de que cierres el menú. El calendario se organiza en tres plazos y una excepción: si llegas tarde, también hay forma de hacerlo sin imprimir con prisa.
Cuándo enviar las invitaciones digitales de boda: el aviso de doce meses
Doce meses antes no se manda la invitación completa. Se manda un aviso con fecha y ciudad a quien tiene que volar o reservar alojamiento. Sin horarios, sin menú y sin prometer una finca que todavía no has cerrado. Si dudas entre dos sitios, un mensaje directo con las dos opciones y una fecha límite para responder resuelve más que un diseño bonito.
- Si la boda es en otra ciudad o hay invitados que vuelan desde otro país, esos nombres necesitan la fecha antes de reservar vacaciones: un aviso con fecha y ciudad basta.
- El sitio y la fecha se cierran antes de diseñar nada; si dudas entre dos fincas, envía un mensaje con las dos opciones y una fecha límite para responder.
- Doce meses es el momento de decidir el idioma: si tienes familia en Francia o Alemania, la invitación debe poder leerse en su idioma.
- Aprovecha para hacer una lista real de invitados, no la lista ideal: de ahí saldrán el número para el restaurante y los nombres que necesitan aviso temprano.
Seis semanas: la invitación digital sale del cajón
Con seis semanas por delante, el invitado ya organiza transporte, traje y fin de semana. Es la ventana para enviar el enlace, el QR o el mensaje con la invitación digital. Cada uno confirma desde el móvil, sin instalar nada, y tú ves las respuestas en una lista ordenada.
Marca una fecha de respuesta clara, por ejemplo el viernes de tres semanas antes. El restaurante te pedirá un número antes de lo que crees. Revisa la portada: elige la foto que de verdad os representa y guarda las otras para las escenas interiores. Nadie recuerda una portada con seis caras apretadas.

El calendario manda: a doce meses avisas a quien viaja, a seis semanas envías el enlace y a tres días corriges lo que haga falta sin reenviar nada.
Tres días: el mensaje de rescate (y por qué el enlace sirve)
Si cambió la hora de la ceremonia o el código de vestimenta pasó de informal a cocktail, editas esa escena y el mismo enlace muestra la versión nueva. A quien no ha confirmado le escribes con el enlace y una pregunta concreta («¿vienes a la cena?»), no con el diseño completo otra vez. El día antes, el enlace hace de mapa: dirección y hora en el mismo sitio donde confirmó. Si tu boda está a seis semanas y aún no has enviado nada, no imprimas con prisa: publica hoy y tendrás margen para corregir la hora o el mapa sin avisar a nadie. Si te preguntas cuánto cuesta una invitación digital de boda, son 29,99 EUR con pago único y sin suscripción; está en 7 idiomas y se configura por idioma. Puedes elegir el diseño desde el catálogo y enviarlo cuando tu calendario lo pida.



