Inspiracion
Invitación digital con música: precio y qué incluye
Una invitación digital con música cuesta 29,99 EUR, pago único y sin suscripción. Te cuento qué entra en ese precio y qué no, antes de que pagues
Send The Joy · 28 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Tienes el enlace de una invitación digital abierto en el móvil, suena una canción y piensas: «esto quiero para mi boda». Justo después llega la pregunta: ¿y cuánto cuesta una invitación digital con música? Aquí va la respuesta sin rodeos, y puedes montar la tuya hoy mismo desde el catálogo.
La música no es un extra que se añade al final del proceso. Va dentro del mismo editor, así que no te vas a encontrar una línea más en la factura cuando ya has decidido nombres, fecha y fotos.
Cuánto cuesta una invitación digital con música: la respuesta corta
29,99 EUR por invitación. Pago único, sin suscripción: no hay cuota mensual ni renovación al año. Y la canción entra en ese precio, igual que las fotos y las preguntas de confirmación.
- Pago único de 29,99 EUR: nada de cuotas mensuales ni renovaciones que se te olvidan.
- La música se elige y se configura dentro del editor, no como un servicio aparte.
- Puedes probarla gratis antes de pagar: en modo prueba editas la portada y, al comprar, se desbloquean todas las escenas.
- El precio no cambia según el número de invitados: pagas por invitación, no por persona.
Qué entra en los 29,99 EUR de una invitación digital
No compras un PDF ni una imagen bonita. Compras una página web propia para tu evento: escenas encadenadas, hasta 6 fotos tuyas, música y un formulario de confirmación que configuras a tu gusto.
El contenido se puede escribir en español, inglés, catalán, francés, italiano, portugués o alemán. Útil cuando media lista vive fuera y no quieres mandar dos versiones distintas del mismo enlace. Lo que no entra es papel: esto es 100% digital, sin imprenta ni envíos. Si quieres algo que se guarde en un cajón, la opción sensata es combinar el enlace para todos con unas pocas copias impresas para quien vaya a quedárselas. También hay una variante que se busca mucho: invitaciones digitales con música y fotos, sin más piezas que añadir.
La música es lo primero que se escucha, no un adorno
Suena en el móvil del invitado antes de que llegue a leer la fecha. La canción abre la escena y la foto de portada la cierra. Ese es el orden real de lo que ve.
El enlace se reenvía por WhatsApp y la música viaja con él. Nadie instala nada: se abre el navegador y se responde desde el mismo móvil. Y si un mes después cambias la canción o la portada, el enlace sigue siendo el mismo; nadie tiene que volver a abrir un sobre.

La música no se paga aparte: va dentro del editor, como los nombres y la fecha.
El coste que no se ve: reimprimir, reenviar y perseguir respuestas
Cambiar la hora o el lugar en una invitación de papel significa reimprimir. Aquí editas, guardas y el invitado ve la versión actualizada en el mismo enlace. Las confirmaciones llegan dentro de la propia invitación, en una lista ordenada, en lugar de repartidas entre mensajes de WhatsApp que hay que ir contando a mano.
Antes de pagar conviene saber cuándo esto no te sirve. Si quieres un objeto de papel para el cajón de los recuerdos, no lo sustituye. Tus invitados necesitan un móvil, una tablet o un ordenador con conexión. Y si la única duda es la música, resuélvela antes de pagar: elige diseño, escucha cómo queda y decide con la portada ya editada en modo prueba.
Cómo decidir en una tarde
Filtra por estilo, abre dos o tres diseños y elige cuál quieres como portada. Sustituye los textos por vuestros nombres, la fecha y el lugar reales, y sube dos fotos: la diferencia se nota mucho más que con la plantilla vacía. Publica con un botón y comparte el enlace o el QR en el grupo correcto, no en cinco a la vez. Si quieres ver cómo queda antes de decidir, empieza por el catálogo y prueba gratis.



