Cenas y galas
Invitación digital para cena maridaje: cinco pases
Invitación digital: La hora de inicio y el número de pases deciden si tu cena maridaje funciona. Esto es lo que debe llevar tu invitación digital para que nadie llegue tarde ni pregunte
Send The Joy · 25 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Son las 21:10 y la mitad de la mesa sigue de pie con la copa en la mano. La invitación decía «21:00 h. aprox.» y tres personas han escrito al grupo para preguntar si el primer pase era a las nueve o a las nueve y media; del menú no había ni una línea. El problema de una cena maridaje casi nunca es la comida: es la información que falta. Una invitación digital para cena maridaje se monta en una tarde desde el catálogo y se envía con un enlace antes de que se enfríe el primer vino.
Te contamos qué debe llevar la tuya, campo a campo, sin bloques de texto donde la fecha se pierda entre adornos.
La hora de inicio no se negocia: escríbela dos veces
Dos horas en la misma frase y en ese orden: «20:30 recepción, 21:00 primer pase». Quien lee solo la primera línea ya sabe a qué hora salir de casa, y quien llega a las nueve menos cuarto no interrumpe nada. El contador de caracteres del editor evita el clásico «21:00 h. aprox.», ese que termina en tres mensajes de WhatsApp preguntando lo mismo.
- Hora de recepción y hora del primer pase, separadas y sin «aprox.»
- Nombre del lugar con calle y mapa, aunque el local sea de sobra conocido: nadie acaba en la puerta de al lado
- Número de pases y de vinos en una sola línea: «cinco pases, tres vinos»
- Código de vestimenta en tres palabras: «oscuro, sin corbata»
Cómo crear invitaciones digitales para una cena maridaje: un campo por dato
El error de siempre es pegar un párrafo y confiar en que el invitado lo lea entero. En el editor hay un campo para el rótulo, otro para los nombres, otro para la fecha, otro para la frase y otro para el lugar. La fecha no compite con los adornos porque no comparte sitio con ellos.
Puedes subir hasta seis fotos propias —la mesa montada, la bodega, la primera copa servida— y se encuadran solas en el marco; si cambias de idea, se sustituyen cuando quieras. La vista previa se actualiza al momento, sin recargar la página, así que ves cómo queda el nombre del vino o el de los anfitriones antes de publicar. Y la portada se puede probar gratis antes de pagar.

Una cena maridaje se estropea en la hora de inicio mal escrita, no en el quinto pase.
Cinco pases, tres vinos y el RSVP dentro del mismo enlace
Mejor «cinco pases, tres vinos» en una línea que la carta entera pegada: el invitado decide por el tono, no por la lista de ingredientes, y el resto se cuenta ya sentado, con la copa delante. Las confirmaciones llegan en una lista ordenada dentro de la misma invitación, no repartidas entre el chat de los amigos y el del trabajo. Puedes configurar las preguntas del formulario —el nombre exacto de quien acompaña, por ejemplo— y el invitado responde en dos toques desde el navegador del móvil, sin instalar nada. Si cambia el proveedor o se cae un pase, editas la escena y el enlace sigue siendo el mismo: nadie recibe un aviso nuevo.
Si ya tienes la fecha y los cinco pases, lo que falta es el enlace. Se comparte con un enlace, un QR o un mensaje y llega igual al proveedor, a los amigos y a quien viene de fuera. Cambiar la hora, el lugar o el código de vestimenta no obliga a reenviar nada: los invitados ven la versión actualizada. 29,99 EUR por invitación, pago único y sin suscripción, con el contenido configurable en siete idiomas por si la bodega invita a alguien de fuera. Prueba el diseño gratis y publica cuando el menú esté cerrado.



